La alerta nuclear aumenta en Japón tras una nueva explosión que se ha producido esta madrugada en la Central de Fukushima en la que alrededor de once personas han resultado heridas.
Además, funcionarios de Tokyo Electric Power, la empresa a cargo de la central nuclear de Fukushima, cerca de Tokio -la capital de Japón-, han informado de que el agua empleada para enfriar uno de los reactores de la planta se ha evaporado y que los niveles están casi vacíos.
Previamente, la agencia de noticias Jiji ha asegurado que no puede descartarse una fusión de las barras de combustible dentro del reactor número 2 del complejo de Fukushima Daiichi. Aunque el jefe de Gabinete del Gobierno japonés, Yukio Edano, ha afirmado que es "improbable" que se produzca una gran explosión en el reactor.
Una fusión eleva el riesgo de daños en el contenedor del reactor y una posible fuga radioactiva, según afirman expertos.
Horas antes, la televisión local ha mostrado humo blanco saliendo de las instalaciones. El canal NHK indicó que el estallido ocurrió sobre las 11.00 hora local (2.00 GMT) y derribó una de las paredes del edificio que alberga al reactor.
Según la agencia Kyodo, las autoridades pidieron a 600 residentes que no habían sido evacuados en un perímetro de 20 kilómetros alrededor del recinto que no salgan de sus casas hasta nueva orden.
Es la segunda explosión registrada desde el sábado en la planta de Fukushima, donde hace menos de 48 horas reventó parte del contenedor secundario que protege al reactor número 1, también por acumulación de hidrógeno.
El domingo el portavoz del Gobierno japonés admitió la posibilidad de que se produjera un estallido en el recipiente secundario de contención del reactor 3 por la acumulación de hidrógeno, aunque aseguró que no causaría daños graves.
Poco antes de que se produjera la segunda explosión, el primer ministro japonés, Naoto Kan, señaló que la situación en la planta de Fukushima era todavía 'alarmante'.
Contenedores intactos
El jefe del organismo supervisor nuclear de la ONU, Yukiya Amano, ha dicho que el poderoso sismo y posterior tsunami que sufrió Japón sacudieron e inundaron plantas de energía nuclear, pero que los contenedores de los reactores permanecen intactos y la emisión radiactiva era limitada.
"Las autoridades japonesas están trabajando lo más duro posible, bajo circunstancias extremadamente difíciles, para estabilizar las plantas de energía nuclear y garantizar la seguridad", señaló Amano en un comunicado a estados miembros de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés), con sede en Viena.
"Las plantas nucleares han sido sacudidas y quedaron inundadas y sin energía. Los operadores han sufrido tragedias personales", agregó, de acuerdo a una copia de sus comentarios. Pero "los contenedores del reactor han resistido y la emisión radioactiva es limitada", explicó.
Una réplica de gran escala
Un nuevo seísmo de 6,2 grados de magnitud en la escala abierta de Richter ha sacudido el este de Japón, con epicentro a 10 kilómetros de profundidad en la costa de la provincia de Ibaraki, informó la Agencia Meteorológica nipona.
El terremoto alcanzó una intensidad 5 en la escala japonesa, de entre 0 y 7, y pudo sentirse con fuerza en Tokio.
Ha sido la última de las casi 280 réplicas del grave terremoto de nueve grados de magnitud que este viernes causó al menos 1.598 muertos y 1.720 desaparecidos en el noreste de Japón, aunque se teme que la cifra de víctimas alcance las decenas de miles.