El viento no sopla a favor del primer ministro Silvio Berlusconi. Fiestas privadas, drogas o prostitución de menores son sólo algunas de las acusaciones que se le atribuyen a 'Il Cavaliere', que desde 2009 protagoniza titulares de todo el mundo.
El 28 de abril de 2009 El diario ''La Repubblica" informaba de que Berlusconi había acudido a una fiesta en Casoria, en el sur de Italia, en la que se celebraban los 18 años de Noemi Letizia, una joven que le entregó su álbum fotográfico y que soñaba con una carrera televisiva.
Esta información fue el detonante de una cadena de acusaciones difundidas por los medios internacionales que abarca desde 2009 hasta la actualidad, entre las que destacan las fotografías publicadas por Antonello Zappadu en Cerdeña, la supuesta entrega de dinero a menores para asistir a fiestas privadas o el consumo de cocaína. Además, Berlusconi ha sido también imputado por supuesto delito de fraude fiscal.
El 27 de mayo de 2010, Berlusconi llamaba a una comisaría de Milán para que una menor de origen marroquí, Karima el Maroug, apodada 'Ruby Rompecorazones', sea liberada.
Tras la publicación de la noticia, la Fiscalía de Milán abre una investigación sobre el suceso y pide un juicio inmediato para Il Cavaliere por su supuesta implicación en el caso.
El 'caso Ruby' ha sido el escándalo que ha desatado una auténtica oleada de manifestaciones por toda Italia en defensa de los derechos de la mujer. Los manifestantes exigían además la dimisión del primer ministro por su supuesta vinculación a la prostitución de menores.