Es su tercera vez. Algunos escritores consagrados firman en La Feria del Libro por cuadragésima ocasión, y él, que lleva dos años dedicado en cuerpo y alma a la literatura infantil, ya ha firmado los cuatro libros de su colección Clara's Secret. Hoy toca el quinto. Javier Fonseca García Donas dedica El caso del dragón de fuego rojo (Mac Millan, 2011) a los niños que se acercan a conocerle.
Le encantaría toparse en la Feria del Libro con Gloria Fuertes o con el poeta Ángel González. "Fui a verle a algún recital y nunca me atreví a decirle nada", cuenta. Escribe desde hace años, pero fue después de pasar por varias escuelas de escritores cuando Javier pudo contar alos suyos que podía vivir de la escritura. La editorial que vio nacer las aventuras de Clara Secret le había dado la oportunidad de escribir varios títulos más, libros que ahora firman la pila de volúmenes tras la que habla con los niños.
Pregunta.- ¿Crees que los niños en España leen poco?
Respuesta.- Hay que conseguir enganchar a los niños. A partir de los 13 todos hemos pasado un valle. Pero a quienes han leído de pequeños, pasarán ese valle adolescente y volverán a retomarlo.
P.- ¿Cuál es la receta de Clara Secret para engancharlos?
R.- Los libros de Clara hacen que los niños se identifiquen con el entorno. Son para pasar un buen rato, para imaginar... Me gustaría que se inventaran otros misterios en los que Clara y Uan se pueden meter.
P. - ¿Quién es Clara?
R. - Una niña de casi 9 años años inquieta, divertida, a la que le gusta meterse en líos intentando solucionar las cosas. Lo hace con ayuda de su perrito, Uan, que ladra en inglés porque viene de Londres.
P.- ¿El libro está en inglés?
R.- Uan es un peluche que le trajo la tía Sonsoles y habla en inglés, que es como el código secreto de Clara y Uan. Ella habla en castellano y él en inglés. Es fácil de seguir porque cuando hay algo en inglés está destacado en otro color y Clara inmediatamente traduce lo dicho.
P.- ¿Además de los colores y el inglés, que tienen de especial los libros de Clara?
R.- Los libros hacen que los niños se identifiquen con el entorno. Mezclan misterio y humor, así que se ríen mucho y les gusta ayudar a los personajes a adivinar los misterios. Aprovecho, además, para meterles algo especial. Este, por ejemplo, lleva un rap, otro, un poema...
P.- ¿Qué te llega de los niños, están enganchados a las historias?
R.- Los niños te preguntan mucho cómo te inspiras. Otros te mandan correos electrónicos, ¡porque Clara responde en una dirección de correo electrónico!, y te sugieren cosas como que Clara se enamore o que Uan encuentre otro animal que le ayude. Es muy divertida la relación con los lectores, me gusta invitarles a que creen historias.
P.- ¿Y qué te dicen cuando vienen a la feria?
R.- El primer año me chocaba muchísimo verles en la feria; estás ahí sentado, has hecho un trabajo y le llega a la gente... Te quedas con la cara de ilusión de los chavales. Se van felices, con brillo de en los ojos como de pescado fresco.
P.- ¿Eres consciente de que empezaste en esto en mitad de la crisis?
R.- Me considero muy afortunado porque hago algo que me gusta y está funcionando. En los colegios se está leyendo bayante. Se ve que está cuajando. Primero vine a firmar en la caseta de la editorial y ahora las librerías van llamándote, eso significa que los libros se van conociendo.