Un grupo de 31 científicos de 14 países reunidos en la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS dijeron que una revisión de todas las pruebas científicas existentes sugerían que el uso de teléfonos móviles debería clasificarse como 'posiblemente cancerígeno'.
La clasificación podría impulsar al cuerpo médico de Naciones Unidas a revisar sus directrices sobre teléfonos móviles, dijeron los científicos de la AIIC, pero se necesita investigar más antes de dar una respuesta definitiva sobre cualquier conexión que pudiera darse.
La OMS había dicho previamente que no había pruebas de una conexión entre el cáncer y los teléfonos móviles.
'Tras revisar básicamente todas las pruebas relevantes... el grupo de trabajo clasificó ciertos campos de radiofrecuencia electromagnética como posiblemente cancerígenos para los humanos', dijo en una sesión informativa Jonathan Samet, presidente de la AIIC.
Reveló que algunas pruebas sugerían una conexión entre un incremento del riesgo de padecer un tumor cerebral y el uso de teléfonos móviles.
La decisión ha sido muy esperada por las compañías de telefonía móvil y grupos de campaña que han suscitado la preocupación sobre si los teléfonos móviles podrían ser perjudiciales para la salud.
Grupos de la industria intentaron restar importancia de inmediato a la conclusión de la OMS, señalando que la categoría de 'posiblemente cancerígeno' también incluye a sustancias como algunas verduras y el café.
'Esta clasificación de la AIIC no significa que los teléfonos móviles causen cáncer', afirmó John Walls, vicepresidente de relaciones públicas de la asociación móvil CTIA, de EEUU.
Walls señaló que grupo de trabajo de la AIIC no ha realizado ninguna investigación nueva, sino evaluado estudios ya publicados, e indicó que otros organismos reguladores como la Administración Estadounidense de Alimentos y Fármacos han determinado que 'el paso de la evidencia científica no ha relacionado los teléfonos móviles con ningún problema de salud'.
John Cooke, director ejecutivo de la Asociación británica de Operadoras Móviles, dijo que la AIIC sólo ha encontrado la posibilidad de un peligro.
'Si representa o no un riesgo requiere más investigación científica', indicó en un comunicado.
ESTUDIOS PREVIOS INCONCLUYENTES
La decisión de la AIIC llega tras un estudio publicado el año pasado que, tras estudiar a casi 13.000 usuarios de teléfonos móviles durante 10 años, no pudo dar una respuesta clara sobre si los dispositivos móviles causan tumores cerebrales.
Tampoco otros estudios previos han logrado establecer una conexión clara con el cáncer, aunque un estudio estadounidense publicado en febrero indicaba que el uso de un teléfono móvil puede modificar la actividad de las células cerebrales.
El empleo de teléfonos móviles se ha incrementado drásticamente desde que se introdujeran a mediados de los 80. Actualmente hay cerca de 5.000 millones de móviles en uso en todo el mundo.
Christopher Wild, presidente de la AIIC, indicó que es importante que se realicen más estudios, especialmente a corto plazo y sobre el uso intenso de estos dispositivos.
'A la espera de disponer de esa información, es importante tomar medidas pragmáticas para reducir la exposición, como dispositivos manos libres o escribir mensajes de texto', dijo.
El director de medicina e ingeniería clínica del británico Royal Berkshire Hospital, Malcolm Sperrin, apuntó que cree que la posición de la AIIC es adecuada porque refleja la 'evidencia anecdótica de que los cánceres pueden ir asociados al uso de teléfonos móviles', aunque añadió que 'Es vitalmente importante comprender completamente que no hay una correlación definitiva'.
- Terra
