Este museo miniaturista, que se fundó primero en Facebook en el 2009 y figura en las guías oficiales de entre los museos de las instituciones de Barcelona, “es un proyecto sin ánimo de lucro que organiza y produce exposiciones tanto virtuales como físicas, fomenta la investigación y promueve exposiciones de arte contemporáneo, con la suya propia de arte permanente”, asegura su artífice, Davis Lisboa.
Su misión es “la selección, presentación, estudio, difusión y preservación del arte contemporáneo de artistas emergentes y de renombre de todo el mundo, así como hacer exposiciones itinerantes a otros centros culturales para generar el debate, el pensamiento y la reflexión”, subraya Davis Lisboa, que posee ya un fondo de 106 obras.
Ideado como una urna de votación al revés, “porque cada obra que el artista dona al museo es como un voto y, como la urna es mía, cada voto es una nueva colección para el Museo”, la condición indispensable para exponer las obras, además de la calidad, es que entren en este receptáculo de metacrilato y vinilo, de 20 x 20 x 20 centímetros.
El Davis Museum, en Bristol
Aunque la crisis haya afectado a las subvenciones que podía obtener este peculiar museo durante los dos últimos años, su creador está satisfecho de que el Centro Cultural de Bristol acaba de ponerse en contacto con él para que lleve allí su museo, del 20 al 24 de septiembre del 2011, para lo que está planificando el proyecto y la selección de las 36 obras que tiene intención de exponer.
La intención del Davis Museum, desde que fue fundado en enero del 2009, es lanzar un proyecto social tanto físico como virtual, una obra de arte colectiva con piezas de pequeño formato donadas por los artistas. Este museo pretende ser un proyecto sin ánimo de lucro, si la situación económica lo permite, “porque las obras de los artistas no están a la venta, no somos una galería de arte, sino un museo, y un museo nunca vende”, remacha Davis Lisboa.
En cuanto a los beneficios que los artistas obtienen por su donación, Lisboa apunta que “será la visibilidad de la obra en la red global del arte y, aproximadamente, seis mil envíos a personas relacionadas con el mundo de las artes visuales".
Una isla de resistencia
Para los artistas interesados en exponer en el Davis Museum, su artífice asegura que se siguen los criterios de calidad de arte en todas sus disciplinas, con la única limitación de los 20 centímetros cúbicos de medida y con cierta preferencia para quienes ya tienen alguna obra expuesta en un museo, aunque no sea decisorio. Los interesados pueden escribir al mail info@davismuseum.com.
El lema de este peculiar museo ideado por su creador consiste en que “el mercado es un "tsunami" que se traga todo lo que encuentra por delante y el DMB es una isla de resistencia”.
Una isla de resistencia que se puede contemplar por el momento en el propio domicilio de su artífice, pero que también ha tenido su sede en Second Life, en exposiciones itinerantes a otros centros culturales e institucionales y que se trasladará al Centro Cultural de Bristol cuando cumpla dos años y nueve meses, en que celebrará su mayoría de edad.