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 Hierbas silvestres comestibles, un buen remedio para la crisis

8 de mayo de 2011

Ensalada de amapolas tiernas con aceite y vinagre, verdolagas con garbanzos, o simplemente los sabrosos y abundantes cardillos en guisos o revueltos, son solo unos cuantos ejemplos de las muchas hierbas silvestres que son comestibles, ricas en vitaminas y finalmente un buen remedio para la crisis.

Gran conocedor de muchos de sus secretos, el que fuera senador por CIU Francesc Xavier Marimón recomienda vivamente las verdolagas porque contienen el tan afamado ácido omega 3, beneficioso para el aparto circulatorio, entre otros.

En entrevista a Efeverde, Marimón -25 años dedicado al servicio público y actualmente volcado en su huerta, la familia y sus aficiones- habla de la importancia de que prevalezca el espíritu de conservación de la naturaleza a la hora de aprovechar los recursos que brinda.

Procedente de una familia de campesinos, Marimón volcó hace años sus conocimientos en el libro 'Cocina silvestre.Gastronomía de los deportes de provecho' (Milenio).

Entre sus propuestas destacan las bellotas con canela, las setas de primavera, las verdolagas, las negrillas con judías secas o los cardillos:tortilla de cardillos, paella de cardillos y sopa de cardillos.

Los cardillos, de la familia de los cardos pero de menor tamaño, son 'excelentes' gastronómicamente hablando además de ser una planta abundantísima, explica.

Lo malo, añade, es que esta tradición de conocer y buscar plantas silvestres para comer se va perdiendo y 'se ha quedado para cuatro conocedores y cuatro abuelos', porque la sociedad se va volviendo urbanita en general, incluso en los propios pueblos y 'se han adoptado unos patrones de alimentación, buenos en general, pero muy estandarizados'.

La Milenrama, el Cálamo Aromático, la Hierba de San Gerardo, el Pie de León, el Ajo de Oso, la Lenguaza, la Angélica, la Bardana, la Esparraguera, el Armuelle, la Hierba De Santa Bárbara.. y así hasta 78 plantas que son las que cita, con su respectivas recetas culinarias, Manuel Durruti, en su libro 'Gran Guía de la Naturaleza.Hierbas Silvestres comestibles' (Everest).

Este autor leonés, gran amante del medio natural, describe planta por planta, explica su composición, su uso, y cuales son las otras hierbas con las que se pueden confundir.

De cada una adjunta una foto y recetas sencillas:Ensalada de Achicoria y Lechuga; Pan con Ajo de Oso o Sopa de Amor de Hortelano.

De esta última explica que es una planta anual con nombre romántico muy fácil de distinguir porque se queda pegada fuertemente a las ropas del transeúnte.

En su prólogo afirma que la mayoría de las recetas que proponen son fruto de improvisaciones de épocas de crisis, 'por lo que no pueden ser agradables para paladares mimados', pero estos sabores rústicos se podrán mejorar igualmente con algo de fantasía.

Advierte además de las posibles reacciones alérgicas, hoy muy extendidas, y aconseja recogerlas en días de lluvia o de lugares contaminados, cerca de fábricas industrias o vías de tráfico.

Cálamo aromático para hacer una compota de manzana; Hojas de Cenizo con Remolacha Roja; Puré de Chirivía; Tortilla de Nazareno o ensalada picante de Ortigas son otras de las recetas propuestas por Durruti en su Guía, donde todos los vegetales propuestos van acompañados de su foto correspondiente.

Terra