Chris Joe, camerunés nacionalizado español y que cumple condena en la prisión madrileña de Soto del Real, ha declarado hoy como testigo de la acusación particular en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra los dos presuntos piratas somalíes “Abdu Willy” y “Raageggesey Adji Haman”, apresados el mismo día del secuestro del barco, el 2 de octubre de 2009.
El testigo, que estaba en el mismo centro penitenciario que los dos presuntos piratas, ha relatado que “la autoridad” de la prisión le facilitó un teléfono que resultó ser el del jefe de los secuestradores, identificado como Elías, y que, según él, es el responsable de Al Shabab.
El objetivo era liberar el barco y a los españoles, ha relatado Chris Joe, que ha señalado que los piratas “querían 10 millones de euros y a los dos chicos. Yo dije que había que separar las negociaciones y primero cobró el dinero”.
Después, por encargo del director de la prisión, hizo llegar el mensaje al jefe de los piratas de que los dos somalíes presos en España iban a ser entregados a Kenia.
Actitud violenta de los piratas
Este testigo ha explicado que hizo de negociador debido a su conocimiento de los países africanos por su profesión de consultor financiero y que lleva cerca de dos años en prisión por un delito contra la salud pública.
El comandante de la fragata Canarias cuando ocurrieron los hechos, Ignacio Frutos ha señalado que no mantuvo ningún contacto con autoridades somalíes y que las conversaciones que interceptaron desde la fragata eran por radio y en ese idioma.
Otros tres miembros de la tripulación del atunero vasco - un oficial de máquinas, el primer oficial y el cocinero- han relatado hoy cómo vivieron los días del secuestro y han reconocido a los dos acusados como integrantes del grupo de secuestradores. Además, han recordado la actitud violenta de los piratas y han coincidido en destacar que estaban organizados.