La lista de los nuevos lugares en los que no está permitido fumar, a priori, parece concreta.
Prohibido en todos los lugares públicos cerrados. En los abiertos, en
parques infantiles, alrededores de
hospitales y
centros escolares; en hoteles, salvo en el 30% de habitaciones habilitadas para fumadores que “no estén cerca” del resto; en centros penitenciarios y psiquiátricos salvo en lugares habilitados o exteriores.
Ahora toca analizar. Ver las posibles consecuencias y
“exigir un poco de coherencia”. No se trata de sembrar dudas sino de aclarar. Para ello, es el portavoz del
Club de Fumadores por la Tolerancia, Javier Blanco, el que intenta poner los puntos sobre las ‘íes’ en torno a este asunto.
Empezamos por el
sector de la hostelería, sin duda el más polémico y el que más quebraderos de cabeza tiene a la hora de la aplicación
de la nueva Ley del Tabaco. Blanco se muestra muy crítico con la situación, ya que
numerosos bares y restaurantes tuvieron que realizar obra en su día para adaptarse a la anterior legislación. En una frase, lo resume todo: “son latigazos para los que hicieron obra en su día”.
Ante la prohibición de fumar en bares un restaurante derivan varios problemas. El primero: “si se prohíbe fumar dentro de los bares
hay que fumar en la calle con el grado de ruido que eso conlleva”. Segundo: “El hostelero tiene la
obligación de señalizar pero no le han dicho todavía cómo”. Tercero: “Fumas en un bar y el dueño te dice que está prohibido, el cliente lo ignora y
prosigue con su acción por lo que sería motivo de multa (que puede ser de 6.000 euros) tanto para el fumador como para el hostelero, a pesar de que es él quien tiene que llamar a la policía”. Un cuarto y último: “Si tienes
competencia con un bar cercano o algún problema con el dueño, podrás mandar a dos amigos para que fumen en ese lugar que luego será multado”. Conclusión: “
están tejiendo la soga con la que van a ahorcarse”.
Los lugares en los que a su alrededor se prohíbe este hábito ofrecen dudas. Son alrededores de centros escolares y hospitales, pero ¿cuáles son los límites? Las
comunidades autónomas son los encargados de establecer el cerco, aunque todavía no se ha llevado a cabo.
En los hoteles las dudas también están sembradas. En los
hoteles grandes “se podría establecer un lugar diferenciado para fumadores, pero en los de una sola planta, es imposible tener una habitación para el hábito ya que no se puede diferenciar ningún sitio, no se podrá prohibir en la 206 y permitir en la 207”.
Centros penitenciarios y centros psiquiátricos. La ley parece clara ya que se puede fumar al aire libre y en espacios interiores habilitados. Entonces, “un preso que esté en su celda, ¿cuál será su lugar habilitado?”, el portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia deja la cuestión en el aire.
La bala de Javier Blanco sobre los políticos autores de la nueva legislación, tiene dos objetivos concretos:
Trinidad Jiménez y
Gaspar Llamazares. La primera, “es la
responsable de todo, no ha cumplido su compromiso y se ha ahorrado una memoria social y económica, la justificación y las consecuencias que trae consigo esta reforma”. El segundo, el
líder de Izquierda Unida, “ha sido uno de los encargados de reformar la ley, pero hace año y medio pedía la despenalización del consumo de marihuana”.
De momento, a falta de concreciones y desarrollos de la ley,
Blanco cree que “no te van a multar ni hoy, ni el 2 enero del 2013. Saldrá el vigilante a decirte que no se podrá fumar y punto”. Añade a este asunto que “el régimen sancionador es competencia del reglamento de la comunidad autónoma”, por lo que si el reglamento no se ha actualizado aún, el vacío legal parece evidente.
El Club de Fumadores por la Tolerancia se encuentra en una larga batalla en contra de la reforma de la Ley Antitabaco. Ellos mismos, ahora, han puesto en marcha una campaña consistente en “cumplir a rajatabla la ley, para que ellos mismos se den cuenta de la catástrofe económica que se avecina y así, tumbar la reforma de la Ley Antitabaco”. Así de caliente está el patio.