Helen Lawson ha prestado declaración en la primera sesión del juicio por el asesinato a mano armada de su marido ocurrido el pasado 4 de enero de 2009. La jubilada se encontraba junto a su marido Geoff en la residencia valorada en más de 200.000 libras que ambos compartían en la isla de Wight, al sur de Inglaterra.
La pensionista, de 62 años y nacida en Escocia, realizó dos disparos con una escopeta a bocajarro contra el pecho de su marido de 61 años desgarrándole el corazón y el abdómen y muriendo en el acto. El suceso ocurrió después de que el matrimonio mantuviese una aireada discusión sobre las aficiones de Geoffry en Internet.
Los motivos alegados por la señora hacen referencia a la "engañosa" actitud de su marido. Geoff le mintió acerca de sus andanzas en Internet después de asegurar que no visitaría páginas web con contenido sexual, algo que según ha confirmado la policía después de revisar el historial de páginas visitadas, no se cumplió, ya que estuvo visitando páginas web de chicas desnudas.
Después de ejecutar los dos disparos que acabaron con la vida de su marido en mitad de la madrugada, Helen llamó a la policía para confesar el crimen: "Acabo de disparar a mi marido", diría Helen a las 04.00 horas de la mañana.
Durante la sesión judicial, Lawson se ha quejado en reiteradas ocasiones de la actitud de su marido, fuertemente condicionada por el alcohol: "Él era muy impredecible, un día podría ser realmente horrible y al día siguiente podría ser el Geoff cariñoso de siempre", explicó. ´Me hacía sentir completamente inútil diciendo cosas como que yo no hacía nada y él lo hacía todo", añadió.
Asesinato premeditado
La noche del asesinato, Lawson había tomado dow vasos de Brandy y dos vasos de vino, según ha confesado. Antes de que Geoff se fuese a la cama, ella le había llamado "mentiroso borracho e insincero", y él le replico con un simple "demuéstralo". Quizás por ello, y con toda la premeditación, Lawson cogió dos llaves escondidas y procedió a abrir la carcasa de seguridad en la que guardaba su escopeta Beretta.
"Mientras subía por las escaleras tenía el convencimiento de saber que lo iba a hacer, pero no pensé en las consecuencias. Luego encendí la luz, le llamé para que abriese los ojos y antes de dispararle él me dijo 'No, Helen No", explicó.
Al ser preguntada por cómo se siente en la actualidad, Lawson asegurar sentirse "horrible y profundamente culpable de todo el dolor que le ha causado a tanta gente: "Amaba, y aún hoy amo, al viejo Geoff, pero no al borracho Geoff.