Un preso de la cárcel de Picassent, en Valencia, está siendo juzgado por matar con un televisor a su compañero de celda en marzo de 2008. El acusado, que sufre una esquizofrenia paranoide, asegura que creyó que era satanás.
En el juicio con jurado popular celebrado en la Audiencia de Valencia, Alfonso T.D., de 49 años y que dice creerse hijo de 'Bruce Lee', ha insistido ante el tribunal en que aquella tarde golpeó en la cabeza "dos o tres veces" a Jacinto G.B., al que sorprendió echado en la cama, porque oyó "voces" que se lo pedían.
También ha señalado que había tomado la medicación, que no había planeado el crimen y que no tenía "nada en contra" de su compañero, un preso aquejado de demencia y con movilidad reducida que precisaba la atención de otro reo que le atendía y que compartía celda con ellos.
"No se movía. Era Satanás. Obré bien. Pero luego le cogí por el cuello y no era Jacinto, era un muñeco. Ahora ya estoy normal", ha manifestado el acusado cogiendo fuertemente el micrófono.
El fiscal considera al procesado, al que describe como un enfermo con trastorno psicótico que a pesar del tratamiento sufre alucinaciones y tiene la voluntad anulada, autor de un delito de homicidio con la eximente de anomalía psíquica, por lo que pide su absolución por estar "exento de toda responsabilidad criminal".
No obstante, solicita su internamiento en un centro psiquiátrico de régimen cerrado adecuado a su dolencia por un tiempo no inferior a 15 años y una indemnización de 80.000 euros para el hijo de la víctima y los cuatro herederos de su viuda, recientemente fallecida.
Considera asimismo al centro penitenciario de Picassent, y a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias en su lugar, responsable civil subsidiaria de los hechos dado que, a su juicio, no se adoptaron todas las medidas de seguridad necesarias para evitarlos.
La acusación particular pide para Alfonso T.D. 17 años y medio de prisión por un delito de asesinato, así como una indemnización de 200.000 euros para la familia del fallecido.