Mike Powell desayunó ayer una manzana. Nada más. Se desperezó. Miró por la ventana. Pero en vez de contemplar un paisaje de su Ohio natal, se topó con las primeras brumas de otoño en Asturias. Fue un día ajetreado. La familia de su pareja, Jurgen Horn, vino de visita desde Alemania y estuvieron más liados de lo normal. Se fueron de compras al súper y después a comer fabada a Villaviciosa -un festín que colgaron después en su Twitter. Finalmente, por la tarde, visitaron Covadonga. Sin invitados, Mike se habría levantado a las ocho. Habría trabajado en su web. Quizás habría visto con Jürgen un capítulo de 'V' o 'Glee', las series que siguen desde que acabó ‘Perdidos’. "Y después comeríamos mucho, un almuerzo de esos que obligan a echarte después un siestón”, afirma Mike orgulloso de saber imitar a los locales.
Mike y Jurgen iniciaron hace dos meses en Oviedo una aventura arriesgada. Nómada. Intensa. Se propusieron vivir cada tres meses en un lugar distinto del planeta y documentarlo con textos y fotos en la web que bautiza su proyecto: ‘For 91 days’. "Esos 91 días son el tiempo necesario para conocer un lugar, entenderlo, explorarlo con más profundidad que un turista ocasional, y no llegar a cansarte de él. También es el límite de un visado de turista, claro...", afirma el estadounidense por teléfono.
Se conocieron en Boston, en el año 2000. Jürgen cursaba allí fotografía y Mike trabajaba para una compañía tecnológica. Más tarde se mudaron a Berlín. Poco después a Irlanda, donde vivieron dos años. Y finalmente a Valencia, adonde llegaron en busca del buen tiempo y la playa. "Al final, nos dimos cuenta de que no necesitábamos un lugar fijo para vivir; que sería divertido viajar por todo el mundo... sin necesidad de ser turistas". Y se pusieron manos a la obra. Guardaron sus muebles en un trastero y barajaron opciones para iniciar su aventura. Enseguida surgió Asturias. "Quisimos empezar en España por logística y por mantener nuestro seguro de salud. Debatimos arrancar en Galicia o Cantabria, pero finalmente encontramos un piso estupendo en Oviedo".
Así que desde julio, Jürgen y Mike documentan en su blog sus vivencias en la capital asturiana. Sus excursiones. Sus impresiones de la ciudad. Su extrañeza ante un paisaje tan frondoso y empinado, "distinto a la imagen que los extranjeros tienen de España". De los textos se ocupa Mike. De las imágenes, Jürgen. Y ambos de actualizar su cuenta de Twitter. "Nuestros 'followers' nos dan consejos, recomiendan sitios que no podemos perdernos, las tabernas a visitar... la respuesta es impresionante", afirman sobre los 955 seguidores que poseen en la red de microblogging.
Un proyecto nómada que empieza a dar beneficios
Los creadores de 'For91days' viven el sueño de mucha gente gracias a unas profesiones que no los atan a ningún lugar. Mike, a sus 33 años, trabaja para Criticker.com, una web donde los cinéfilos valoran películas y conocen a personas de gustos similares. Y su compañero Jürgen, de 34 años, sobrevive como fotógrafo freelance colaborando para varias revistas. "Sobre todo para una empresa farmaceútica japonesa que le pide fotos de médicos", afirma Mike. "Una cosa rarísima...".
El blog también comienza a dar beneficios. Varias empresas han colocado publicidad en sus páginas a través de Google Ads. Una de ellas, Bookhostels.com, les paga 10 euros por cada reserva que se realice a través de su página. "No nos da para vivir, ni mucho menos, pero es un ingreso extra para financiar el viaje". Ambos desean que el proyecto crezca, lograr cada vez más anunciantes. Pero no profesionalizarlo ni convertirse en periodistas. "Queremos mantener nuestro espíritu amateur, viajar a los lugares que nos apetezca visitar y no a aquellos que nos obligue una editorial".
Por eso la siguiente parada, los próximos tres meses, los vivirán en Savannah, en la costa del estado sureño de Georgia. "Me crié en Columbus, en Ohio [un estado del norte, pegado a los Grandes Lagos] así que desconozco por completo la cultura del sur de Estados Unidos", asegura Mike, quien admite haber elegido su país como siguiente etapa porque su hermano será padre en breve. "Así podré conocer a mi sobrino cuando nazca". Después les espera Suramérica... aunque aún se debaten entre pasar esos primeros meses de 2011 en la argentina Buenos Aires o en la brasileña Salvador de Bahía.
La mudanza trimestral, una fuente de eterna juventud
Mike y Jürgen explican que no se trata sólo de un blog de viajes o de una guía de monumentos. "El objetivo es mostrar nuestras sensaciones, compartir nuestra perspectiva de recién llegados a un lugar junto a nuestro propio crecimiento personal. Quien ha leído nuestro blog durante este par de meses sienten que nos conocen... y ciertamente es un poco extraño", afirman.
También es necesario ser un culo inquieto para mudarte casa 91 días, por supuesto. "Cuando empiezas un proyecto así, sabes con antelación que no eres el tipo de persona que necesitan anclarse a un lugar. Pero entiendo que otros se volverían locos sin un hogar al que regresar", dice Mike, quien recuerda haberse mudado desde pequeñito cada dos años por motivos familialres, y que se define a sí mismo y a su pareja como unos "auténticos nómadas". "La vida nunca es aburrida si visitas sitios nuevos y conoces a gente distinta. Es un modo de rejuvenecer. Explorar lo desconocido te mantiene joven e interesado en la vida".
Así que de momento se han marcado un plazo de 5 ó 6 años para realizar sus etapas trimestrales, lo que significaría haber residido en 25 localidades del mundo distintas. De momento, en el Principado, Mike y Jürgen se concentran en devorar platos y platos de arroz con leche, la debilidad de ambos durante sus primeros 60 días en Oviedo. "La merluza a la sidra también está deliciosa, pero tengo que reconocer que no puedo con la fabada asturiana", dice Mike. "Es demasiado fuerte..."