La conferencia de prensa será la octava que el presidente mantiene en solitario desde que llegó al poder, en enero de 2009.
Tras una semana concentrada en el final de la guerra de Irak y en las conversaciones de paz en Oriente Medio, Obama tiene intención de volcarse a partir del próximo lunes en la economía, que está inmersa en un proceso de ralentización y alto desempleo.
El producto interior bruto (PIB) del país creció en el segundo trimestre solo un 1,6 por ciento, muy por debajo del 2,4 por ciento que se había calculado inicialmente.
Además, se coloca también por debajo del 3,7 por ciento que aumentó la economía en el primer trimestre.
Otro de los puntos débiles de la economía es el desempleo. Mañana el Gobierno dará a conocer los datos de agosto, y los expertos esperan un aumento de una décima en la tasa del desempleo, hasta el 9,6 por ciento.
La preocupación por el poco dinamismo en el mercado laboral llevó a Obama a comparecer ante los medios para instar al Congreso a que avance en las medidas que propone para incentivar la contratación, como son la concesión de desgravaciones fiscales para las pequeñas empresas.
El lunes que viene, que en EE.UU. se celebra el día del Trabajo, Obama se desplazará a Wisconsin, y después irá a Ohio, donde hará declaraciones, según avanzó la Casa Blanca, sobre la situación económica.