Benedict Garrett, de 30 años, tenía una vida secreta hasta que uno de sus alumnos descubrió que era un bailarín de striptease llamado Johny Anglais en un sitio web. El profesor inglés, que ha sido suspendido como jefe de departamento en la escuela donde trabajaba, no se arrepiente. “Es algo que afecta a mi vida personal y no es contraria a enseñar a niños”, ha declarado para el diario The Sun.
Se ha defendido señalando: "Hay maneras de ganar dinero más inmoral que retozando en frente de una cámara: abogados que defienden a pedófilos, banqueros que recaudan dinero por medios cuestionables y grandes corporaciones que maltratan el medio ambiente”
Ha admitido que a menudo lleva a cabo sexo sin protección, a pesar de su papel de promover el sexo seguro entre los adolescentes. "Creo que el riesgo de contraer cualquier cosa entre compañeros que trabajan en el porno es mínima” ha insistido.
Garrett era solo un estudiante cuando mejoró su bronceado y perfeccionó su físico, así comenzó a trabajar como stripper y, más tarde, fue invitado a realizar una audición para participar en una película porno. En su primera película ganaba 300 libras por escena. “Era un dinero fantástico para un estudiante y, además, podía estar con chicas hermosas”, ha confesado.
Sin embargo, se comprometió a darle la espalda a la pornografía cuando se graduó y empezó a dedicarse a la enseñanza en 2008. Según Garrett el trabajo como maestro le satisfacía en muchos aspectos de su vida pero, cuando empezó a sentirse presionado, decidió volver a desnudarse en los clubs por diversión. Así volvió a recibir ofertas para filmar películas para adultos.