Los enfrentamientos armados de soldados y policías con grupos afines al narcotraficante Christopher 'Dudus' Coke, al que las autoridades pretenden extraditar a Estados Unidos, han causado 49 víctimas mortales (44 de ellas civiles) en una sangrienta ola de violencia en uno de los barrios más pobres de la capital jamaicana.
Según han señalado fuentes policiales, cinco miembros de las fuerzas de seguridad han muerto y el resto de los fallecidos son civiles. Se cuentan también una treintena de heridos y 200 detenidos, muchos de ellos fuertemente armados.
Además de centenares de soldados y policías, las fuerzas de seguridad de Jamaica han utilizado helicópteros para tratar de doblegar a los seguidores de Coke, a quien el Gobierno del primer ministro, Bruce Golding, ha puesto en busca y captura.
A pesar del despliegue de soldados y policías, el narcotraficante continúa en paradero desconocido e incluso se sospecha que pudiera haber abandonado el país.
El portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Philip Crowley, ha indicado en una rueda de prensa que el Gobierno jamaicano ha solicitado a Washington 'ayuda menor' para hacer frente a los disturbios.
La violencia comenzó el domingo después de que el primer ministro de Jamaica autorizara la detención y posterior extradición a Nueva York de Coke, a quien EE.UU. acusa de ser el principal responsable de una extensa red de tráfico de drogas y armas.
De ser juzgado y encontrado culpable por la justicia estadounidense, Coke podría ser condenado a cadena perpetua. El Gobierno de Estados Unidos pidió a Jamaica la extradición de Coke en agosto de 2009, pero las autoridades del país caribeño retrasaron la decisión final hasta la semana pasada.
Tras tres días de enfrentamientos, las fuerzas de seguridad no han logrado todavía controlar los barrios de Tivoli Gardens y West Kingston, donde Coke cuenta con el apoyo masivo de la población. Durante la madrugada de este martes, los seguidores de Coke levantaron nuevas barricadas en las calles principales con alambres de espino y vehículos incendiados.
El estado de emergencia decretado por Golding el domingo pasado permite a los agentes y a los soldados registrar todo tipo de locales y detener a cualquier sospechoso. Las fuerzas de seguridad patrullan las calles y se enfrentan a continuas emboscadas, al tiempo que tienen que ir casa por casa en busca de los seguidores del narcotraficante.
Coke, de 42 años, es el hijo del que fuera capo de las drogas, Lester Lloyd Coke, que lideró Shower Posse, una banda de criminales a la que se acusó del asesinato de centenares de personas durante las guerras de cocaína de los 80 en Jamaica.