El jefe de Estado señaló a los periodistas que Lobo fue elegido democráticamente en unos comicios en los que concurrió 'un número de votantes mayor al que había participado en otras elecciones'.
'Aquello que dijo el pueblo de Honduras no tengo porque negarlo o dudar de ello', acotó García al soslayar las críticas de la mayoría de los países de la región a la legitimidad de Lobo, quien fue investido como presidente tras la crisis política que vivió el país centroamericano a raíz del derrocamiento de Manuel Zelaya, el 28 de junio de 2009.
Al comentar el tema, el gobernante peruano se limitó a decir que 'cada país es soberano de interpretar como quiera las cosas internacionales'.
La gestión de Lobo sigue sin ser reconocida por una parte de la comunidad internacional, entre ellos diez de los doce países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), a excepción de Colombia y Perú.