En una rueda de prensa, el líder nacionalista presentó un paquete de medidas legislativas para luchar contra la corrupción, un problema que consideró que 'no es de un partido' sino del propio sistema.
Ayer, el Partido Aprista Peruano (PAP), el más importante de Perú y actualmente en el poder, concedió una 'licencia temporal' indefinida a su secretario general, Jorge del Castillo, involucrado en presuntos casos de corrupción en las últimas semanas.
La licencia temporal, según los estatutos del partido, puede durar un tiempo máximo de 45 días, y es muy diferente a la dimisión, que podría haber sido interpretada como reconocimiento de su culpabilidad.
Para el Humala, este caso es uno más de los que habitualmente salpican la política peruana y acaban por involucrar a toda la sociedad, puesto que en su opinión la corrupción resta recursos a todos los ciudadanos y crea inseguridad.
El líder opositor no entró a comentar las últimas acciones en el seno del partido aprista, pero reclamó que Del Castillo responda ante la Justicia si finalmente promovió una ley de rebaja de regalías para favorecer a la empresa petrolera Monterrico, propiedad de su amigo Julio Vera Gutiérrez.
Asimismo, pidió que el Congreso discuta 'lo más pronto posible' el pedido presentado por su bancada el pasado 6 de abril para que el presidente peruano, Alan García, sea cesado de su cargo por 'incapacidad moral permanente' debido a la 'política de criminalización de la protesta' puesta en marcha durante sus años de gestión.
Otro de los puntos del programa nacionalista contra la corrupción incluye una reforma constitucional con vistas a que el presidente de la República fije su domicilio legal, durante al menos los cinco años siguientes, al final de su función como presidente.
Humala recordó que sólo se puede investigar la gestión de los presidentes de la República cuando éstos acaban su mandato, aunque exista la 'costumbre' de salir del país y quedar fuera de control.
En este sentido, citó los casos de Alberto Fujimori (1990-2000) que se fue a Japón, de Alan García (1985-1990) que tras su primer mandato vivió en Colombia y Francia, y de Alejandro Toledo (2001-2006) que actualmente reside en Estados Unidos.
El Partido Nacionalista también propuso que el cargo de presidente de la República sea incompatible con cualquier función política distinta puesto que éste 'no puede estar también involucrado en medio de líos de corrupción'.
Durante su intervención, Humala pidió más acciones contra el transfuguismo político y más autonomía para la Contraloría, órgano encargado de examinar la legalidad y corrección de los gastos públicos, al tiempo que abogó por crear un comité nacional de inversiones extranjeras para institucionalizar el 'camino correcto' por donde éstas debe ingresar en el país.
La vinculación de Del Castillo con presuntos actos de corrupción tuvo su primer episodio en 2008, cuando medios locales sacaron a la luz una serie de conversaciones telefónicas que involucraban al por entonces primer ministro con una irregular concesión petrolera.
A raíz de ese escándalo, el gabinete de Del Castillo renunció por la presunta responsabilidad de varios de sus ministros en el hecho.
- Terra
