En declaraciones a la prensa tras una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores kuwaití, Clinton aseguró que 'la reanudación del diálogo es algo imprescindible para lograr los progresos que queremos. Vamos a retomar las conversaciones indirectas la semana próxima y el senador Mitchell regresará a la zona'.
'Esperamos la reunión del comité árabe de seguimiento en El Cairo -este sábado- para apoyar el compromiso del presidente palestino, Mahmud Abás, de avanzar en las conversaciones', agregó la secretaria de Estado.
De momento, las conversaciones entre las dos partes serán indirectas pero 'al final, queremos ver a las partes implicadas en negociaciones directas para resolver todos los difíciles asuntos que tienen que abordar', destacó la secretaria de Estado.
'Oriente Medio nunca podrá alcanzar todo su potencial, Israel nunca estará completamente seguro y los palestinos nunca podrán ver realizadas sus legítimas aspiraciones de un Estado a menos que creemos las circunstancias en que puedan desarrollarse unas negociaciones positivas', declaró.
El negociador palestino Saeb Erekat declaró desde Ramala que la autoridad palestina desarrolla 'todos los esfuerzos posibles para comenzar estas negociaciones' indirectas.
Washington propone la fórmula de las conversaciones de proximidad para retomar las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos rotas desde diciembre de 2008, cuando las tropas israelíes entraron en Gaza.
EEUU anunció el pasado marzo la reanudación de esas conversaciones entre israelíes y palestinos, pero inmediatamente después tuvo que cancelarlo debido al anuncio israelí de la construcción de nuevas viviendas en el territorio ocupado de Jerusalén este y Cisjordania, durante una visita del vicepresidente de EEUU, Joe Biden.
Aquel anuncio causó una visible tensión en las relaciones entre EEUU e Israel, que quedó en evidencia durante la visita a finales de marzo a Washington del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, donde sus reuniones con las autoridades estadounidenses se desarrollaron sin ningún tipo de pompa.
Washington reclamaba a Israel la congelación de los asentamientos en Jerusalén Este, tras haber anunciado lo mismo en Cisjordania, como parte de una serie de pasos para crear confianza en la negociación.
El diario 'The Wall Street Journal' citaba la semana pasada a funcionarios estadounidenses para afirmar que el primer ministro israelí había ofrecido, entre otras medidas, relajar el bloqueo de Gaza, la puesta en libertad de presos y la congelación de las nuevas viviendas en Jerusalén este.
También, según el diario, se ha comprometido a abordar en las conversaciones de paz el estatus de Jerusalén y las fronteras.
El pasado lunes, las autoridades municipales israelíes en Jerusalén indicaron que el Gobierno israelí había impuesto una congelación 'de facto' de la edificación en Jerusalén este, que los palestinos ven como la capital de su futuro Estado.
El anuncio de las autoridades municipales coincidió con la visita del ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, a Washington, en un clima notablemente distinto al que encontró Netanyahu.
Barak se reunió, entre otros, con el secretario de Defensa, Robert Gates, Clinton, el consejero de Seguridad de la Casa Blanca, James Jones, y el propio presidente de EEUU, Barack Obama, en unas conversaciones que la secretaria de Estado describió como 'excelentes'.
Obama también conversó por teléfono el pasado lunes con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, al que indicó la necesidad de adoptar gestos que permitieran el reinicio de las conversaciones de paz.
Esa noche, Mubarak y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, conversaron por teléfono y acordaron reunirse el próximo lunes en Egipto para tratar sobre la reanudación de las conversaciones sobre Oriente Medio.