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 Descartan que la niña brasileña Isabella Nardoni fuera asesinada por un asaltante y acusan a sus padres

23 de marzo de 2010


La comisaria Renata Pontes, legista de la Policía Civil del Estado de Sao Paulo y que comandó en primera instancia las investigaciones, descartó hoy que el homicidio hubiese sido cometido por un asaltante que supuestamente invadió el apartamento en que la menor vivía con su padre y su madrastra.

La jefa policial indicó que tardó 18 horas en elaborar el primer informe del asesinato y aseveró que tiene 'cien por ciento de seguridad' de que los acusados son los culpables del asesinato ocurrido el 29 de marzo de 2008, de acuerdo con la edición digital del diario Folha de Sao Paulo, que tiene acceso al juicio.

Pontes fue la segunda testigo en declarar ante el jurado del juicio más esperado en Brasil en los últimos años y en el que el padre de la menor, Alexandre Nardoni, y su esposa y madrastra de la niña, Anna Carolina Jatobá, están en el banquillo de los acusados.

La menor, entonces con cinco años, fue encontrada muerta en el jardín del conjunto de apartamentos donde su padre vivía con su segunda esposa y los otros dos hijos de la pareja.

Isabella vivía con su madre, Ana Carolina de Oliveira, pero solía pasar fines de semana con su padre, la madrastra y los hermanos.

Según la versión de Nardoni y Jatobá, el crimen fue cometido por un desconocido poco después de que el grupo familiar regresó a casa de una fiesta.

El desconocido, del que nunca se encontraron sus rastros, habría penetrado con la intención de robar en el apartamento en el que vivía la familia y empujó a la niña desde la ventana del sexto piso mientras Nardoni y su mujer bajaban al garaje del edificio a recoger a los otros dos menores, que se habían dormido en el carro.

Sin embargo, las investigaciones apuntaron que se trató de un crimen cometido por el padre y la madrastra por celos de la mujer con la menor, como declaró la noche del lunes, en el primer día del juicio, la madre de Isabella, la primera testigo en comparecer.

Los fiscales apuntan que Isabella fue agredida dentro del automóvil y después estrangulada en el apartamento por su madrastra y entonces el padre, que la creyó muerta, decidió lanzarla por la ventana para simular así el ataque cometido por una tercera persona.

De Oliveira afirmó que su ex marido era un hombre violento, que incluso la llegó a amenazar de muerte por discrepancias en el momento de escoger la escuela en la que estudiaba la menor.

Un jurado popular integrado por cuatro mujeres y tres hombres será el encargado de determinar esta semana la culpabilidad o no de la pareja, a la cual apuntan todas las pruebas técnicas que constataron rastros de sangre dentro del automóvil familiar y en los pasillos del apartamento.

Un total de 16 testigos citados por la defensa y la acusación serán escuchados por el jurado y por el juez Mauricio Fossen durante los cinco días previstos para el juicio.

Los dos reos están recluidos desde abril de 2008 en cárceles separadas en el municipio de Tremembé, a 147 kilómetros de Sao Paulo y donde también se encuentran otros acusados y condenados de crímenes que ganaron notoriedad en los medios y cuya seguridad personal estaría en riesgo en otros presidios.

Terra