Los vientos han alcanzado los 100 kilómetros por hora, según los informes de Meteo France, que estima que en cualquier caso la tormenta parece menos intensa que la que en diciembre de 1999 costó la vida a 92 personas.
La ministra de Economía, Christine Lagarde, recordó que las aseguradoras cubrirán la mayor parte de los daños causados por los fuertes vientos y pidió una rápida gestión de las reclamaciones que se presenten.
Las regiones costeras del suroeste, Vendee y Charente Maritime, resultaron entre las más afectadas y fueron colocadas bajo alerta de inundación junto con las regiones sureñas de Bretaña. En los jardines del Palacio de Versailles, árboles de siglos de antigüedad fueron derribados, señaló la radio France Info.
La tormenta también provocó el corte del servicio de electricidad de más de 1 millón de residentes, dijo ErDF, la unidad de distribución del grupo energético francés EDF. La interrupción eléctrica se concentraba mayormente en Bretaña y el centro del país. Los trenes de alta velocidad TGV sufrieron importantes demoras debido a la caída de ramas y otros escombros que obstruyeron las vías del ferrocarril, dijo el operador SNCF.
Air France confirmó que había cancelado más de 100 vuelos y más de la mitad de todos los viajes que partían desde París tuvieron grandes demoras, informó Aeroports de París. Después de castigar las regiones del norte de Francia, ráfagas de viento de hasta 130 kilómetros por hora llegaron a Alsacia y Lorena.
- Terra
