El general Henry Torres, comandante militar en el departamento de Huila (suroeste), señaló hoy a periodistas que la casa con explosivos fue encontrada en un caserío del municipio de Baraya, donde guerrilleros del frente 55 de las FARC la acondicionaron para ser detonada al paso de las tropas.
La casa tenía tres cilindros de gas cargados con explosivos.
Una de las bombonas de gas estaba 'ubicada en una rampa de lanzamiento, artefacto que teniendo en cuenta la manera artesanal de su fabricación y la imprecisión de tiro, se convierte en un explosivo que fácilmente puede ser disparado contra las viviendas de la zona afectando a la población civil', añadió la fuente.
En esa misma zona se desmanteló un campamento acondicionado como clínica clandestina de los rebeldes, y se incautaron de medicinas e instrumental médico.