'Estados Unidos valora el anuncio de una segunda ronda de conversaciones informales sobre el Sahara Occidental', que tendrá lugar el miércoles y el jueves en la pequeña localidad de Armonk, a unos 50 kilómetros al norte de Nueva York, indicó el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, en un comunicado.
Washington 'apoya plenamente' los esfuerzos del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y de su enviado especial, Cristopher Ross, para forjar una solución consensuada en el conflicto, señaló.
El objetivo de la reunión es avanzar en la preparación de una quinta ronda del proceso de negociación que las dos partes iniciaron en 2007 en Manhasset (Nueva York), pero que desde hace casi dos años permanece estancado.
El primer punto de la agenda es restaurar el ambiente de diálogo entre las partes con el que concluyó la primera reunión informal de agosto pasado en Viena, antes de que el caso de Aminatu Haidar (defensora de los Derechos Humanos en huelga de hambre desde el 16 de noviembre pasado) aumentara las tensiones.
La expulsión a finales del año pasado de El Aaiún (capital administrativa del Sahara Occidental) de la activista, a la que posteriormente Marruecos permitió regresar, originó un grave cruce de acusaciones entre Rabat y el Polisario.
El Polisario aboga por incluir la supervisión de los derechos humanos al mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO) cuando el Consejo de Seguridad lo renueve en abril.
Para reanudar el diálogo formal también exige que el reino alauí abandone su negativa a discutir la propuesta saharaui de convocar un referéndum de autodeterminación en el Sahara que incluya la independencia entre las opciones.
Por su parte, Marruecos insiste en que la única salida realista al conflicto por la soberanía de la ex colonia española es su propuesta de conceder una amplia autonomía al territorio que ocupa desde 1975.