Durante la presentación del balance de la lucha contra la inmigración ilegal 2009, Rubalcaba ha dicho que la crisis ha frenado la entrada de extranjeros ilegales a través de los aeropuertos, procedentes sobre todo de Suramérica, y ha atribuido la reducción de las llegadas a través de las costas a la presión policial y los acuerdos con los países de origen.
Con la llegada de menos inmigrantes, se ha reducido el número de repatriaciones, que fueron 38.129, frente a las 46.731 de 2008.
Respecto a las expulsiones, han aumentado un 25 por ciento las devoluciones de personas que se encontraban en España, sobre todo los extranjeros ilegales relacionados con actos delictivos -en 2009 hubo 7.591 y en 2008, 5.564-, que fueron un 36 por ciento más el pasado año.