Berlusconi, de 73 años, ha estado convaleciente, primero en el hospital y luego en el sur de Francia y en su villa de Milán, desde que un hombre con problemas mentales le lanzara una figura en un mitin el 13 de diciembre.
'Ahora estoy mejor, aún tengo una pequeña marca en la cara, se puede ver, me dijeron que desaparecerá pero por desgracia he perdido un diente', dijo Berlusconi, que se ha sometido a un estiramiento facial y a un transplante capilar en los últimos años, en una entrevista en un diario italiano.
'Desde el lunes, estaré de nuevo en el Palazzo Chigi (la residencia oficial en Roma) trabajando en todos los frentes', dijo el magnate de los medios de comunicación al diario La Repubblica, citando entre sus prioridades la reforma fiscal y la modernización del sistema legal y de la Constitución del país.
Berlusconi dijo que estaba trabajando con el ministro de Economía, Giulio Tremonti, para aplicar sólo dos tipos de impuestos de la renta, del 23 y del 33%, en lugar de los cinco tramos actuales, que van del 23 al 43%.
Esta costosa reforma fue prometida por el propio Berlusconi cuando entró en política en 1994.