En 2008, elmundo.es publicó el primer 'post' de 'Blogback Mountain', en el que después de las presentaciones de rigor, Martín Lobo desgranaba los diez mandamientos del 'lobby gay'. Toda una declaración de intenciones cargada de las necesarias dosis de provocación y mala leche que finalizaba con un "Nací así, lo siento. Y no pienso pedir perdón" como reacción a aquellos que se empecinan en afirmar que la homosexualidad es un "traspiés del gen tonto".
En el momento en el que el blog alcanzó su mayor número de visitas (llegó a congregar a más de tres millones de lectores), Martín Lobo decidió echar el cierre: "Dejé de escribir el blog porque estaba un poco cansado, el trabajo no me dejaba mucho tiempo libre", afirma el autor. Empujado por el 'mono' de escribir, barajó en un primer momento hacer una recopilación de los 'post', idea que después de las recomendaciones de la editorial acabó cristalizando en una novela: "Casi sin darme cuenta estaba escribiendo una novela al uso en la que estaba cogiendo prestadas las vivencias del blog y el lenguaje del personaje, pero a la que tenía que dar una trama".
Uno de los grandes retos a los que se enfrentó el periodista que se esconde bajo el seudónimo de Martín Lobo fue adecuarse a la extensión propia de una novela, muy alejada de la concisión del periodismo. La elaboración de los diálogos (uno de los hallazgos de la obra), la necesidad de que el personaje central tuviese una evolución y que la novela no fuera una simple sucesión de acontecimientos fueron otros de los desafíos del proyecto. "Tenía que organizarlo todo de tal manera que el personaje evolucionase, que los personajes secundarios tuvieran sus historias que contar y que toda la estructura estuviera muy cerrada", sostiene el escritor.
Finalizado el arduo trabajo de escritura de la novela (en la que los 'post' sirven como espejo de las vivencias del protagonista) y una vez superado el temor a que la editorial le pidiese reescribir algunas partes, Martín Lobo ha visto como su diario salía a la calle. Y aunque todavía es pronto para valorar las cifras de ventas, la obra ha tenido una buena acogida entre la crítica (elogios de Eduardo Mendicutti y Luis María Ansón , prólogo de Carmen Rigalt) y el público. Una vez superado el 'boom' inicial, tiene todas las papeletas para verse beneficiada por el boca a oreja: "La gente me dice que le está gustando. Pero evidentemente las personas a las que el blog les encendía no se van a gastar dinero en un libro sobre un personaje que odiaban. Yo jugaba con la provocación de manera muy consciente, se traba de que la gente picase y pinchase en el blog. Pero el libro es muy distinto y los millones de lectores que tuvo ‘Blogback Mountain’ no los va a tener el ‘Diario de Martín Lobo’.
Jugando con la curiosidad provocada por el uso de un seudónimo, Lobo reconoce que en su novela "hay mucho de verdad y mucho de mentira.Yo escribo de las cosas que conozco, del ambiente, de las experiencias de un gay que vive en una pequeña ciudad y que luego emigra a Madrid y cómo es su relación con esa ciudad y con la gente. También hay mucho de ficción: todo está concentrado en un año en la vida de ese personaje y en un año tampoco te pasan tantas cosas". El resultado se aleja de buena parte de la ficción de temática gay que inunda las librerías especializadas: "Eso lo tenía muy claro: no quería hacer algo muy estereotipado ni muy típico del rollo gay, me he cuidado mucho de que no hubiera sexo. Todas las novelas gays que hay son muy sexuales; yo juego con el morbo de determinadas situaciones pero sin recrearme ni entrar en los detalles". Desde el principio no quería que fuese literatura gay. El personaje es gay pero igual que puedes decir que tiene los ojos marrones, lo que le pasa en el fondo le puede pasar a cualquier persona.
Si las mujeres eran las principales lectoras del blog, también son ellas las seguidoras más activas de Martín Lobo en Facebook. "Es una novela muy pensada para ellas. Y además creo que la mayoría de los gays no leen, lo digo yo y lo dice gente como Mili Hernández, propietaria de la librería Berkana. Estos gays cachas, sin camiseta no comentan absolutamente nada, ya que están en Facebook para otras cosas, para ligar, para colgar sus fotos de la fiesta del sábado pero no para leer. Estoy muy quemado con el colectivo, ya me da igual. Estoy harto de ellos, de Chueca y del Orgullo. Y al que se moleste, pues que se moleste. Confiesa que ahora "hay una especie de sobresaturación del colectivo, que me parece muy bien pero que no comparto. A lo mejor soy más conservador de lo que pensaba. Toda esa exhibición me choca un poco. Entiendo que tengas que estar orgulloso pero tampoco le importa a nadie lo que hagas o dejes de hacer. La normalización empieza con tu familia, tampoco estoy todo el día con la bandera colgando".
¿Continuará el autor con las aventuras de este personaje provocador, sincero y extremadamente lúcido? Reconoce que ahora misto está un poco saturado y no tiene prisa: "Tengo que ver si me apetece seguir con Martín Lobo o hacer otra cosa totalmente distinta que a lo mejor no sea en primera persona. Ya veremos"