Cuando el padre de Enrique Dans fue agraciado con un premio de lotería, su hijo acababa de sacarse el carné de conducir. Las matemáticas fallaron y lo que debió ser un automóvil, para recorrer las calles de aquel 1986, convirtió sus ruedas en un teclado y ratón. El reluciente IBM capaz de almacenar diez megas apenas podría a día de hoy guardar la cantidad de post que este catedrático de IE Business School ha publicado en su blog desde 2003. A pesar de sentirse cómodo en la blogosfera y haber convertido www.enriquedans.com en uno de los blogs más populares en castellano, este Doctor especializado en Sistemas de la Información se adentra en el mundo de la narrativa con un libro titulado con aire profético: 'Todo va a cambiar' (Ediciones Deusto).
Pregunta: ¿Qué ha supuesto Internet en la vida de Enrique Dans?
Enrique Dans: Creo que casi todo. Me lo encontré en 1993 cuando empezamos Julián de Cabo y yo en nuestro despacho, tuvimos un 'problemazo' porque subió nuestra cuenta telefónica una barbaridad, y alguien le dio por decir que teníamos una novia vete tú a saber dónde. En aquella época la mitad de la clase era explicar a los alumnos simplemente cómo conectarse a Internet. Pero lo más llamativo es el extra de difusión que te da Internet respecto al medio tradicional.
P:¿Cree que la Red ha sido un trampolín en su carrera? A fin de cuentas ha logrado una identidad digital.
E.D: La identidad puede tener un reflejo digital, pero tenerla la tienes. En prensa venía trabajando muchísimo, pero faltaba la resonancia.
Pregunta:De la misma forma que obtuvo esa resonancia, ¿cree que cambió su público?
E.D: Posiblemente los lectores de blogs eran un estrato muy particular… muy centrados en la tecnología. El lector medio de blog no era como la población generalista, y sigue siéndolo en cierto sentido. Creo que se incorporó un lector que además es muy curioso, valora las apreciaciones que haces, pero que puede entender que provienen de alguien que no es un tecnólogo.
Pregunta: ¿Cómo nace el blog de Enrique Dans?
E.D: Podría decir que fue muy premeditado, pero mentiría. En realidad me puse a jugar; lo probé el mismo día que Google anunció la compra de Blogger, y decidí abrirme uno. El blog generaba algo divertido, al ponerle comentarios recibías más feed back que cualquier columna que pudieses escribir.
Pregunta:¿Su nuevo libro se puede considerar una extensión del blog?
E.D: En cierto sentido, sí. El libro sería muy difícil organizarlo si no hubiese tenido el proceso de reflexión del blog. Sin embargo, el blog no mantiene un orden que permita esquematizar. Pero sí bebe mucho de ahí. La otra fuente importante son mis clases, son una especie de pared para rebotar ideas.
P: 'Todo va a cambiar', ¿qué es lo que va a cambiar?
La idea es que muchas cosas han cambiado ya. La gente lo ve, pero le parecen detalles anecdóticos: “Qué rara se vuelve mi hija que se relaciona a través de Internet, qué raro es Fulalito que lee el periódico en una pantalla”… parecen anécdotas.
Pregunta: El título del libro suena casi a profecía, en ocasiones se utiliza en Internet la palabra 'gurú' ¿Usted se siente molesto cuando le designan de esta forma?
E.D: A mí la palabra 'gurú' ni me va ni me viene. Tiene unas connotaciones religiosas, y soy profundamente ateo. Me siento más científico que religioso. La palabra 'gurú' se utiliza de modo despectivo, es algo que ni mucho menos he pretendido atribuirme. Me limito a analizar cosas con la tranquilidad que te da el ser un académico.
Pregunta:¿Pero realmente existe una élite en Internet?
E.D: No creo. En Internet hay gente que consigue una cierta visibilidad, pero eso depende de cosas más justas. Antes la visibilidad dependía, por ejemplo, de que fueses de una familia determinada... y ahora depende del trabajo. Quien quiera tener una visibilidad como la que tengo yo en Internet, que se pase unos cuantos años escribiendo todos los días y aportando un contenido, que no debe ser tan malo cuando lo vinculan una media de 200-300 sitios al mes.
Pregunta: Si no es élite, podemos utilizar la palabra 'visibles'. Ese grupo de personas han tenido tanta repercusión que incluso el Gobierno tocó a su puerta...
E.D: El Gobierno llama a una serie de gente que participó en un documento que apareció en 40.000 sitios, cuando ven que algo en cuestión de horas toma tanta repercusión ven que hay algo.
Pregunta:El gesto de que un Gobierno llame a una esa serie de personas que habitan en la Red expresa, al menos, el poder de la misma.
E.D: Efectivamente hay un poder en la Red, sin duda. Pero ese poder no se ejerce mediante la representatividad. Si intentase hacer unas elecciones constituyentes, saldría elegido Enjuto Mojamuto. Más que representatividad... es un liderazgo. No hay representatividad por votos, y no hay un grupo específico que digas son estos. Fueron las circunstancias, no había afán de protagonismo.
Pregunta: En las reuniones mantenidas con el Ministerio de Cultura se habló mucho de la violación de los derechos de autor en Internet. Usted ahora tiene un libro y pasa a ser autor ¿Qué le suscita ver su libro disponible de forma gratuita en Internet mediante las descargas?
E.D: Me suscita, que me parece una ventaja. En la presentación del libro aparecieron dos personas que se leyeron los primeros capítulos en Internet. Si voy a la editorial y digo que editen el libro, y lo pongo de inmediato en Internet gratis, la editorial va a dejar de apostar por él.
¿Por qué no lo pongo en Internet el primer día? Porque eso hubiese generado una menor apuesta de mi editorial y no lo situaría donde en este momento está. Eso sólo se consigue cuando una editorial apuesta fuerte. Me preocupaba a mí el no poner mi libro en la Red: en absoluto. Serí cuestión de días, busco que una editorial edite en creative commons y pierda el miedo a poner el libro en Internet.
Pregunta:¿Los medios de comunicación han reconocido la blogosfera?
E.D: La han reconocido cuando les empieza a reportar cosas, el mío no es un blog de mucho tráfico. Es un blog importante por quién lo lee. ¿Qué ocurre cuando es un Microsiervos, un ALT1040, un Meneame?... se dan cuenta que es interesante.
Pregunta: Pero también usted notará cuando un medio de comunicación le enlaza... la relación también es bidireccional.
E.D: Hasta hace poco no encontraba enlaces. En la guía de estilo del EL PAÍS estaba severamente controlado que un periodista pusiese un enlace al exterior. A mí me ha entrevistado y he escrito muchas veces en EL PAÍS, estoy seguro de que me han leído un mucho por ello. Pero mi conversión en 'clics' es bajísima.
Hoy en día los medios empiezan a vincular, pero han estado años acostumbrando a sus lectores a no hacer 'clic'. Te aseguro que en este tema gano, llevo años educando a mis lectores a hacer 'clic'.
Pregunta: Una de las cosas que más sorprende de su libro es el prólogo, escrito por uno de los padres de Internet: Vinton Cerf. ¿Cómo consiguió ese lujo?
E.D: Vinton Cerf es muy próximo. Me acerqué a una conferencia y hablamos un ratito de política, derechos de autor... no creo que después de ello se acordase de mí. No obstante, le escribí un correo adjuntándole una foto de aquel día y diciéndole que me encantaría un prologo suyo, y lo reforcé con Bernardo Hernández a quien le debo el empujoncito.
Pregunta: Usted es un 'twittero' confeso: ¿Podría hacer un 'tweet' de su libro en 140 caracteres?
E.D: Sí, se pude hacer un 'tweet' suficientemente que despierte las ganas de leer el libro. Quizás escogería la parte final “en realidad todo ha cambiado ya”.