"Lo que posees acabará poseyéndote" (‘El club de la lucha’)
Los inicios literarios del autor norteamericano fueron tan contundentes como un puñetazo en la boca del estómago. Después de escribir a principios de los noventa -y no llegar a publicar- 'Insomnia: If You Live Here, You'd Be Home Already', el desconocido Chuck Palahniuk (Pasco, Washington, 21 de febrero de 1962) dio a luz en 1996 'El club de la lucha', uno de los libros fundamentales para entender los males de la sociedad que se asomaba con temor y desconcierto ante el inicio del nuevo siglo.
Aunque la obra no levantó excesivas pasiones entre crítica y lectores, el estreno en 1999 de la película homónima de David Fincher convirtió al autor en un nombre de referencia de un tipo de literatura que abrazaba los aspectos más desagradables del realismo sucio guardando a la vez ciertos puntos de conexión con la narrativa de autores como Bret Easton Ellis (‘Menos que cero’, ‘American Psycho’) o Irvine Welsh (‘Trainspotting’, ‘Acid House’). La cinta protagonizada por Edward Norton y Brad Pitt sirvió para descubir la pluma violenta y nihilista de Palahniuk, que en poco más de docientas páginas trazaba un desolador retrato de un mundo abocado a la (auto)destrucción que abrazaba su final con una mueca torcida.
El escritor pasó su infancia entre la casa móvil que tenían sus padres en Burbank y el rancho de sus abuelos, al que fue a vivir junto a sus hermanos cuando sus padres se divorciaron. Después de graduarse en Periodismo en 1986 y hacer prácticas en una emisora local de Oregon, se mudó a Portland, donde trabajó como mecánico y, durante una breve temporada, como periodista, profesión que abandonó en 1988. A finales de la década, colaboró con una asociación que acompañaba a enfermos terminales a reuniones de apoyo. Esta experiencia, junto a su participación en la Cacophony Society, le proporcionó material de primera mano para su primera novela.
"A menos que todo empeore, nada puede mejorar" ('Asfixia')
Después de asistir a talleres de escritura impartidos por Tom Spanbauer, y tras el infructuoso intento de publicar ‘Insomnia’, Palahniuk se enfrentó de nuevo al rechazo de los editores con ‘Monstruos invisibles’ ('Invisible Monsters', 1999), su siguiente novela. ‘El club de la lucha’ ('Fight Club') fue publicada originariamente como un relato breve en la revista ‘Pursuit of Happiness’. El escritor amplió el texto y la publicó con buenas críticas. Tras ‘Supervivientes’ ('Survivors', 1999), consiguió su primer éxito de ventas con ‘Asfixia’ ('Choke, 2001) trabajo que fue adaptado al cine por Clark Gregg en 2008 en un film protagonizado por Sam Rockwell y Anjelica Huston.
En 2002 sale a la venta ‘Nana’ ('Lullaby'), novela que se sitúa entre lo mejor de su producción literaria. En la gestación de esta obra, protagonizada por Carl Streator, un periodista encargado de investigar la muerte súbita de varios niños, tuvo capital influencia la trágica muerte de su padre a manos del ex novio de su pareja, que al salir de la cárcel los mató a tiros y quemó sus cuerpos. El asesino fue condenado a muerte.
En los años posteriores, la figura de Palahniuk estuvo rodeada de controversia: su aireada homosexualidad y las noticias sobre los continuos desmayos que tenían lugar entre aquellos que, durante las presentaciones de sus libros, escuchaban el relato ‘Tripas’, no hicieron sino acrecentar el impacto popular de sus novelas y su consideración de escritor de culto que maneja con soltura los mecanismos de promoción.
“La nueva forma de estar presente es estar ausente” (‘Fantasmas’)
Un grupo de escritores noveles que acuden a un retiro para artistas con la intención de escribir la obra que les haga famosos constituye el punto de partida de 'Fantasmas' ('Haunted', 2005) novela que sintetiza buena parte de las características del estilo de Palahniuk: mezcla de horror y sátira, personajes marginales, situaciones crudas, lenguaje directo, oraciones concisas, humor negro, crítica social y fuertes dosis de desesperanza.
Después de 'Rant. La vida de un asesino' (2007) y con dos años de retraso llega a España 'Snuff', que ofrece a Palahniuk la oportunidad de hacer un retrato sin concesiones de la industria del cine para adultos. La protagonista es Casey Wright, una estrella del porno en horas bajas que decide acabar su carrera batiendo un récord mundial: hacer el amor de manera ininterrumpida con 600 hombres. La trama se desarrolla hilvanando los puntos de vista de tres de esos 'sementales', los número 72, 137 y 600. Mientras esperan su turno, van revelando al lector los verdaderos motivos que les han llevado hasta allí a la vez que van saliendo a la luz diferentes aspectos del pasado de Casey (personaje para el que el escritor se inspiró en la actriz Annabel Chong, que alcanzó la celebridad al mantener 251 encuentros sexuales con más de 70 hombres durante 10 horas seguidas).
Sexo, humor negro y sordidez son algunos de los ingredientes del nuevo trabajo de un escritor que tiene pendiente de publicación 'Pygmy' (2009) y que ultima los detalles de 'Tell All' (2010). Sobre los derroteros por los que transitará su obra en un futuro, no duda en afirmar que su próximo libro quizás "trate de corderitos y gatitos sonrientes que corretean por un campo de margaritas". Algo que, a tenor de las páginas de 'Snuff', parece poco probable.