Naima Atef Amed presentó la semana pasada una queja ante la comisión de derechos humanos de la provincia de Québec tras ser echada de una clase de francés para nuevos inmigrantes por vestir con un 'niqab'.
El Gobierno quebequés defendió la decisión de expulsar a Amed argumentando que todos los estudiantes de escuelas públicas tienen que mostrar sus rostros para acudir a clase a pesar de que no hay ninguna normativa que impida a los estudiantes vestir con 'niqab' u otras prendas.
Tras ser expulsada, la mujer se matriculó en otro escuela pública de Montreal. Pero el Ministerio de Inmigración regional intervino nuevamente y obligó a la escuela a impedir su acceso a clase.
Un portavoz del ministerio dijo al periódico The Globe and Mail que 'no hay ambigüedad en este tema'. 'Si se quiere asistir a nuestras clases, si se quiere integrar en la sociedad de Québec, aquí nuestros valores son que queremos ver su cara', aseveró.
'Siento como si el Gobierno me estuviese siguiendo a todas partes', declaró por su parte Amed al rotativo.