El arrollador éxito de 'Papito' ha obligado a Miguel Bosé a quitarse "miedos y vértigos" encarnando a un personaje enérgico y descarado en su nuevo álbum, 'Cardio', que ha presentado en Madrid con actitud irreverente, como tiene acostumbrado a su público en los últimos 30 años.
Como si de una revista de tendencias se tratara, el cantante engloba en sus nuevas doce canciones otras tantas actitudes con las que defender 'Cardio', trabajo que lanza mañana y que está "lleno de solaridad y buen rollo ochentero", ha explicado ante los medios.
Irónico, como en sus nuevas canciones, a veces banales y a veces comprometidas; lenguaraz, a la hora de hablar de su cambio de imagen; y combativo, con los programas de televisión que no se ciñen a lo estrictamente profesional; Miguel Bosé ha vuelto a demostrar que no es artista de un solo rostro.
Esas doce posturas vitales encerradas en "el brío y la energía" de 'Cardio', que significa corazón, no pueden adjudicarse exclusivamente al cantante, aunque sí al personaje "valiente y sin dudas de nada" con el que ha vuelto "a la edad de la pasarela", tras vender 2,5 millones de copias de 'Papito' y mantenerse de gira durante años.
Bosé defenderá en directo este 'Cardio' con una escenografía propia de una pasarela, para mantener la esencia con la que se ha dejado fotografiar para el libreto del disco, posando con todo tipo de accesorios y complementos como si de un reportaje de moda se tratara.
El polémico encuentro sobre el escenario con el colombiano Juanes, en el concierto 'Paz sin fronteras' que se celebró en Cuba, queda atestiguado en este disco, con la intención de mantener vivo "un proyecto que se plantea muy a largo plazo", ha apuntado.
Nuevos conciertos con Juanes
El cantante también ha anunciado que seguramente será en junio cuando Juanes y él anuncien nuevos destinos para sus conciertos conjuntos con los que proseguir esta iniciativa. Ambos músicos buscan un nuevo destino "caliente y valiente para defender la paz, palabra tan devaluada estos días".
El concierto 'Paz sin fronteras' de la capital cubana entró en el libro Guiness de los récords como el tercero más multitudinario de la historia, con más de 1,7 millones de asistentes, y provocó numerosas protestas de grupos de exiliados cubanos en Miami.