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 Las danzas étnicas de Bolivia se lucen en la "Jisk'a Anata" de La Paz

15 de febrero de 2010


A diferencia del Carnaval de Oruro, al que acuden fraternidades de danzantes de la ciudad, a la 'Jisk'a Anata' concurren delegaciones de bailarines desde las comunidades del área rural, principalmente de La Paz, que presentan danzas indígenas, en las que se conservan la indumentaria, música e instrumentos autóctonos.

Vestidos con trajes típicos de sus regiones, los bailarines interpretaron 'sicuris', 'khantus', 'tarkeadas' y 'moseñadas', al ritmo de instrumentos autóctonos de viento como quenas, tarkas y zampoñas o 'sikus', además de wankas (tambores).

La etnia indígena Esse Ejja, de la región amazónica de Beni (noreste), también participó en el carnaval andino con la danza autóctona 'Los Chamas'.

La novedad en esta versión de la 'Jisk'a Anata' fue la presentación de una delegación de la Universidad de Arequipa (Perú), con la danza 'El recojo de tunas'.

Otras danzas típicas bolivianas menos autóctonas, como la de los Caporales, que rememoran a los capataces que dirigían en la colonia las haciendas de esclavos, o la Morenada, en recuerdo de los antiguos esclavos negros llevados de África a América durante la colonización también deleitaron al público que acudió al desfile.

El término 'Jisk'a Anata' recupera la costumbre ancestral que tenían las comunidades andinas para la cosecha, es decir, era una ceremonia en honor a la lluvia.

Según la agencia estatal ABI, desde los años cuarenta, el lunes de carnaval estaba reservado al concurso de orquestas típicas y danzas nacionales y si bien esta costumbre se mantuvo hasta los años sesenta, comenzó a perderse en forma progresiva en las décadas siguientes.

En 1995, la Sociedad Andina de Conjuntos Folclóricos decidió rescatar esta tradición y así renació la 'Jisk'a Anata', con música y danzas autóctonas de las provincias paceñas e invitados de otras regiones.

Terra