El último asalto tuvo lugar esta mañana, cuando una bomba incendiaria quemó la entrada principal de la Iglesia Evangélica de Borneo en el estado de Negeri Sembila, sin causar daños al interior del templo.
Aunque este estado forma parte de la Malasia peninsular, la mayoría de los cristianos de Negeri Sembila provienen de la parte malasia de la isla de Borneo, donde acostumbran a rezar en el idioma malayo y utilizan el término 'Alá' para referirse a Dios.
Ayer se produjo el primer ataque en la isla de Borneo, en el estado Sarawak, donde artefactos incendiarios fueron lanzados contra la pared de un templo.
También ayer dos iglesias fueron atacadas con bombas incendiarias en el estado de Perak, que causaron daños leves, mientras que en Malaca un edificio cristiano amaneció con manchas de pintura negra en su pared principal.
El ministro del Interior aseguró que 'todo está bajo control' y acusó a 'los medios extranjeros' de exagerar la noticia.
El sábado fue atacada otra iglesia luterana en Kuala Lumpur mientras que el viernes una iglesia protestante fue incendiada y otras dos dañadas, también por la explosión de botellas con combustible, que no causaron heridos.
Los fieles de las iglesias afectadas pudieron ayer asistir a misa sin contratiempos, excepto los de Metro Tabernacle, cuya primera planta quedó completamente destrozada por la acción de las llamas tras ser atacada el viernes.
El primer ministro de Malasia, Najhib Razak, aseguró después de los primeros ataques que había ordenado a las fuerzas de seguridad ponerles fin, ya que, según dijo, ponían en riesgo la 'armonía racial'.
Tras las oraciones del viernes, varios miles de personas se concentraron frente a la mayor mezquita de Kuala Lumpur para pedir que prohíba citar a 'Alá' a los no musulmanes.
Estos incidentes tuvieron lugar después de que el pasado 31 de diciembre el Tribunal Supremo de Malasia anulase la decisión del Gobierno de prohibir usar la palabra 'Alá' como sinónimo de Dios.
Hace dos años, las autoridades malasias prohibieron que los no musulmanes equiparen a 'Alá' con el Dios cristiano después de que así se hiciera en un artículo publicado en el semanario 'The Herald', al que revocaron la licencia de edición.
La dirección de la revista defiende que el uso de la palabra 'Alá' no pretende ofender a nadie y que la Biblia en lengua malaya utiliza 'Alá' para referirse a 'Dios' y 'Tuham' para 'Señor'.
Al argumentar que 'Alá' debe ser un término exclusivo para los seguidores del Islám para evitar confusiones, el Ministerio de Asuntos Religiosos se incautó de cientos de biblias en idioma malayo que incumplían la orden.
El pasado noviembre y tras dos años de litigio, la revista recuperó la licencia de publicación y entabló una batalla legal para defender que al Dios cristiano se le puede llamar Alá.
La legislación de Malasia prohíbe el proselitismo entre los musulmanes, que integran el 60 por ciento del total de 29 millones de habitantes, aunque autoriza la libertad de culto.
En el país, habitado también por minorías de religión budista e hindú, viven unos 2,5 millones de cristianos, entre ellos 850.000 católicos, según el censo oficial.