El actor Willy Toledo y los otros cinco activistas prosaharauis que fueron detenidos esta mañana por alterar el orden en el Congreso de los Diputados han quedado en libertad con la obligación de comparecer ante el juez cuando sean requeridos. El actor ha achacado su detención al "nerviosismo" del presidente de la Cámara Baja, José Bono, por las filtraciones de Wikileaks que han desvelado que España no puso reparos a los vuelos de la CIA.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, estas seis personas detenidas junto a Toledo se han negado a declarar ante los agentes sobre los hechos que se les imputan, y a continuación han quedado en libertad.
A los activistas se les imputa el delito establecido en el artículo 497 del Código Penal, que establece que quienes perturben "gravemente" el orden de las sesiones de una cámara, sin ser miembros de la misma, podrán ser condenados a una pena de entre seis meses y un año de prisión. El citado precepto señala asimismo que "cuando la perturbación del orden de las sesiones (...) no sea grave, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses".
Willy Toledo achaca su detención al "nerviosismo" de Bono por Wikileaks
En declaraciones a medios el actor ha señalado que este tipo de acciones se han realizado 'muchas veces en el Congreso' y 'nadie ha sido detenido por ello'. 'Si eso es un delito, lo cumpliré con orgullo porque seguiré defendiendo esta causa', ha añadido.
Willy Toledo ha indicado que el presidente del Congreso estaba este jueves 'nervioso' tras ver la luz 'los papales en los que se demuestra que ha ocultado a la opinión publica el paso de los vuelos secretos de la CIA'. 'Por ello, ha decidido que alguien tenía que pagar por eso', ha reseñado.
Así fueron detenidos
Los activistas, dos ellos invitados por Izquierda Unida, fueron desalojados de la tribuna de invitados y trasladados en un furgón policial a la Brigada Provincial de Información, situada en el distrito madrileño de Moratalaz.
Funcionarios de la Policía que se encontraban en la tribuna de invitados cuando se produjeron los hechos escucharon que, además de las proclamas políticas, también gritaron contra los diputados. En concreto, utilizaron la expresión "¡Diputados, chorizos!", han asegurado fuentes parlamentarias.
Los expulsados se habían puesto de pie, brazos en alto, mientras los diputados votaban las enmiendas de resolución a la Memoria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). "¡El Sáhara no se rinde!", "¡Libertad!", "¡España atiende, el Sáhara no se vende!", "¡Sáhara Libre!" o "¡Cuánta hipocresía!", han sido algunos de los gritos que se han escuchado.
La votación se ha interrumpido, y el presidente Bono ha ordenado a los servicios de seguridad expulsar de la sala a estas personas y llevarlas a la Comisaría del Congreso por si hubieran cometido alguna "falta o delito".