El próximo 28 de noviembre Cataluña vivirá un cambio de rumbo en la Generalitat. Según una encuesta realizada por Celeste-Tel para Terra realizada del 3 al 7 de septiembre sobre una muestra de 1.356 personas, casi un 40% (más de 1.100.000 de los votantes) se decidirán por CiU, más de un 7% más que en los anteriores comicios.
Sin llegar a lograr la mayoría absoluta, estos resultados harían bastante factible un pacto con cualquiera de las formaciones más mayoritarias. La formación encabezada por Artur Mas lograría 62-63 diputados, a tan solo 5 de los 68 que dan lugar a presidir la Generalitat.
Los datos confirman que el Tripartito será pasado. El PSC sale derrotado, sin posibilidad de pacto con sus anteriores socios y con una pérdida de 150.000 votos, alcanzando 646.173. El dato más negativo del actual Govern lo ofrece ERC, que se asoma al precipicio perdiendo 8-9 diputados (casi la mitad de los votos) alcanzando 270.355. Tan sólo ICV obtendría resultados similares a los de hace cuatro años, con 12 representantes y 265.693 votos.
El Partido Popular continuará en sus ‘14’ escaños. Aunque su presencia nunca ha sido definitiva, debido a los resultados que obtendría con 312.222 votos, el partido liderada por Alicia Sánchez Camacho podría ser una formación clave en la ejecución del futuro gobierno catalán.
A pesar del ruido generado durante los últimos meses y su brillante campaña al frente del F.C Barcelona, la llegada de Joan Laporta y su partido, ‘Solidaritat Catalana’, apenas pasaría apercibida, consiguiendo hacerse con 57.000 votos, logrando como mucho dos escaños en el Parlament.
‘No a la independencia’
En la encuesta efectuada parece que de poco han servido las ya famosas consultas sobre independencia celebradas en distintas localidades. Los catalanes no están a favor de que región sea un país. Casi el 70% muestran su rechazo, mientras que poco más del 11% se muestra a favor.
Artur Mas ya ha despegado
En el apartado de valoración de los representantes políticos, el sondeo revela más de lo mismo. Tan solo aprueban dos líderes, Artur Mas y José Montilla, que lo hacen con un 5,6 y 5,1 de valoración respectivamente. El resto de la lista, por debajo del aprobado, la completan Joan Herrera con un 4,7, Joan Puigcercós con un 4,5 y Joan Laporta con 4,3.
Las crisis ha tocado al Govern del Tripartito y a sus representantes políticos de forma considerable. Siete de cada diez catalanes califican la situación como de ‘mala o muy mala’ frente a los dos que opinan todo lo contrario. A pesar de todo, el 37,5% defiende la gestión del President en este aspecto, pero más del 50% la suspende, siendo los más jóvenes los que lo ven con peores ojos.
Por eso, y como las estadísticas lo dicen, el principal problema para pueblo catalán es el paro, seguido por la inmigración. Cataluña espera un nuevo panorama político y económico que cambie la tendencia seguida durante los últimos cuatro años. El cambio está a la vuelta de la esquina, ¿lo liderará Artur Mas?.