Los doctores Miguel López y Carlos Diéguez, de la Universidad de Santiago de Compostela, en colaboración con el grupo del doctor Antonio Vidal-Puig, de la Universidad de Cambridge, han descubierto cómo mediante la manipulación de la acción de las hormonas tiroideas en el cerebro se puede modular el gasto energético sin alterar el patrón de ingesta de alimentos, lo que abre las puertas al que podría ser el tratamiento definitivo del sobrepeso.
Este descubrimiento ofrece nuevas posibilidades terapéuticas para poder desarrollar fármacos de control del peso para el consumo humano, pero para eso 'se necesitan años de investigación', explica el doctor Miguel López, quien recalca que con roedores los resultados han sido 'contundentes'.
Recuerda que en el mercado ya existen fármacos de ese tipo pero unos han sido retirados por sus efectos secundarios y otros no son tan eficaces como esta nueva vía.
El tratamiento
La novedad consiste en aplicar por vía farmacológica o a través de inyecciones selectivas en zonas del hipotálamo virus con formas activadas o inhibidas de enzimas AMPK (emepe quinasa), que son las que modulan el metabolismo de las grasas en el cerebro, para que éste las interprete como una señal de saciedad.
La clave está en que se modula el gasto y no la ingesta de la energía, con lo que se consigue que a igual cantidad de alimentos consumidos se quemen más, lo que propicia la pérdida de peso.
También se puede obtener el resultado contrario, ganar masa corporal, una opción atractiva para quienes padecen hipertiroidismo.
Tras siete años de investigación, el descubrimiento de los doctores López, Diéguez y Vidal-Puig abre una nueva puerta para combatir el sobrepeso, si bien habrá que esperar algunos años para ver si finalmente los resultados conseguidos con roedores son aplicables a humanos.