En la antigua isla-prisión de Buru (Molucas), 18 personas murieron este sábado y otras siete resultaron heridas cuando un alud sepultó decenas de casas de una aldea, según un portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres.
Otras tres personas perdieron la vida y una más está desaparecida por las riadas registradas en la provincia de Kalimantan del Sur, en Borneo, donde 3.000 familias han sido desplazadas de sus hogares.
Decenas de personas mueren cada año en Indonesia en inundaciones y corrimientos de tierras durante la estación lluviosa, de noviembre a febrero.
Según los ecologistas, muchos de estos desastres naturales se han agudizado por la deforestación que sufre el país a manos del hombre y que está devastando sus bosques tropicales.