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 El Gobierno quiere acabar con la brecha digital para hacer más democracia

5 de julio de 2010

Una apuesta del Ejecutivo que su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, ha querido resaltar durante su intervención en el curso de verano 'Ciberparlamento, Estado y democracia digital', organizado por la Fundación Universidad Rey Jua Carlos y la Asociación de Periodistas Parlamentarios.

De la Vega ha recordado que próximamente el Gobierno presentará el proyecto de la Ley de Transparencia y acceso a la información, con el que se pretende facilitar el acceso de los ciudadanos a toda la información que, salvaguardando la confidencialidad y la seguridad, obra en poder de las administraciones públicas.

En la aplicación de las nuevas tecnologías a la política y a la vida parlamentaria, De la Vega ha distinguido entre los ciberoptimistas y los ciberpesimistas.

Las nuevas tecnologías, ha dicho la vicepresidenta, no van a acabar por sí mismas con la violencia y la persecución, 'ni tampoco con la desconfianza hacia la política'.

'No van a acabar -ha continuado- con la apatía de muchos ni va a generar esa ciudadanía plenamente activa y comprometida que a tantos nos gustaría, pero sí pueden ayudarnos a estrechar la brecha entre los ciudadanos y las instituciones'.

Como el Gobierno cree que el ciudadano libre e informado es el 'más sólido pilar' de la democracia, se ha empleado en la aplicación de las nuevas tecnologías con el objetivo, además, de lograr una administración más eficiente y cercana, ha recalcado De la Vega.

A su juicio, se están obteniendo resultados, como ha demostrado el Plan Avanza 1 o la puesta en marcha de la Ley de acceso electrónico a los servicios públicos.

Los datos facilitados por la vicepresidenta reflejan que en la actualidad más de 2.000 procedimientos administrativos de la Administración General del Estado pueden efectuarse electrónicamente, lo que supone el 97 por ciento del total.

En esa aplicación de las nuevas tecnologías De la Vega ha incluido a las Cortes Generales y ha apostado por avanzar en el 'ciberparlamento' como una herramienta de gran valor.

Por ello, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha acometido en estos seis años un 'ambicioso proceso de modernización' en las relaciones del Ejecutivo con el Parlamento, a cuya disposición ha puesto 'importantes recursos telemáticos'.

Así, ha perfeccionado el sistema de intercambio electrónico de documentos entre el Gobierno y las Cortes, lo que ha reducido los gastos de impresión y envío de éstos.

Sólo en el Ministerio de la Presidencia, ha afirmado, la impresión de documentos en el último año se ha reducido en unas 120.000 páginas.

También la puesta en marcha del sistema de registro, comunicación y respuesta por medios electrónicos ha dado resultados, ya que se ha duplicado el número de preguntas presentadas por la oposición y contestadas por el Gobierno por ese método, según De la Vega.

Ha subrayado que todas estas iniciativas han situado a España en el noveno puesto a nivel mundial y en el quinto a nivel europeo en el ránking que realiza Naciones Unidas sobre gobierno electrónico.

En el curso también ha intervenido el presidente del Senado, Javier Rojo, quien ha hecho hincapié en la 'ciberdemocracia' al considerar que la nueva era de internet está transformando el modelo tradicional de la política.

Rojo ha situado la Cámara Alta a la vanguardia en el uso de las nuevas tecnologías y, así, ha puesto como ejemplo la posibilidad de acceder a las sesiones plenarias en tiempo real, la digitalización de la biblioteca del Senado -'una de las mejores del mundo', ha dicho- o el registro electrónico, que permite la presentación de iniciativas con certificación electrónica.

Ha abogado por una mayor comunicación entre la Universidad y el Parlamento, precisamente a través de las nuevas tecnologías, y ha dejado claro que éstas 'van a revolucionar la política' porque cada vez 'hay menos posibilidades de esconderse o ponerse de perfil'.

Terra