La hora de la verdad para Zapatero y su Gobierno en el Congreso de los Diputados. Se vota el plan de recortes propuesto por el Ejecutivo y, parece ya confirmado, que la propuesta saldrá adelante.
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, ha explicado que su grupo su abstendrá en la votación del decreto porque "si esta norma no se aprueba la situación sería peor", por lo que el Ejecutivo tendría, gracias a sus únicos votos, vía libre.
No obstante, Durán i Lleida ha pedido "la dimisión del presidente del Gobierno", José Luis Rodríguez Zapatero, una vez que se hayan aprobado los Presupuestos de 2011.
Durante su intervención, Duran ha subrayado que si el real decreto no recibe el beneplácito de la Cámara Baja la situación de los pensionistas sería peor y los funcionarios también estarían en peores condiciones para poder cobrar su nómina.
El PSOE no tiene mayoría absoluta en el Congreso, ya que suma 169 de los 350 escaños, pero en esta ocasión le basta con la mayoría simple para aprobar el Real Decreto Ley por el que se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit público, nombre oficial del plan de austeridad que pretende recortar 15.000 millones de euros del elevado déficit presupuestario de España.
El PP, que tiene 154 escaños, el PNV, con seis, y gran parte de los partidos minoritarios han anunciado que votarán en contra del mismo.
Mariano Rajoy ha justificado su "no" a las medidas por considerar que es "improvisado, insuficiente e injusto". Además, ha dicho Zapatero, que ni "merece" ni "está en condiciones" de pedir el respaldo del Grupo Popular porque se ha convertido "en el principal problema de la economía española".
"Este decreto-ley simboliza el fracaso de toda su política y no solo la económica y, desde luego, mi grupo parlamentario no va a contribuir con su voto a que su problema, el principal de la economía española, usted, siga ahí. Y si otros lo hacen será su responsabilidad, la nuestra está muy clara", ha enfatizado Rajoy.
El portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, ha asegurado que su grupo rechazará el decreto porque "los débiles no pueden ser los primeros" en pagar la crisis tras la política "errática, confusa y equivocada" de Zapatero. Ha justificado la decisión del PNV -fruto, ha dicho, de una "profunda, serena y nada fácil reflexión- alegando que pensionistas, funcionarios y dependientes no pueden pagar una crisis originada por especuladores financieros y por "despilfarros electoralistas" del PSOE.
La posición pública de los grupos arroja un resultado de 169 votos a favor del llamado 'decretazo' y 168 en contra, así como 13 abstenciones de los diez diputados de CiU, los dos de Coalición Canaria (CC) y el de Unión del Pueblo Navarro (UPN).
Los partidos de la izquierda en el Congreso (ERC-IU-ICV) rechazan la propuesta porque hace pagar la crisis a "justos por pecadores" y no adopta auténticas reformas estructurales.
Durante el debate de convalidación en el pleno del Congreso de este decreto, el portavoz del ERC, Joan Ridao, ha recriminado al Ejecutivo que haya renunciado a su "principal divisa", que era la protección por desempleo, y haya recortado los derechos de los pensionistas, de los dependientes y de los empleados públicos, "algo que nadie ha hecho en Europa en los últimos tiempos".
El elemento del 'decretazo' que más rechazo ha causado es la congelación de las pensiones en 2011, que llevó a que el Gobierno sufriese un revés parlamentario a principios de esta misma semana, cuando todos los grupos parlamentarios excepto el PSOE aprobaron una moción del PP en la que se pedía al Ejecutivo que no la aprobase, que se vio seguida de una votación similar en el Senado.
El recorte salarial a los funcionarios es otro punto destacado del plan de austeridad, que pretende cumplir con el compromiso con la Unión Europea de reducir el déficit presupuestario al 9,3 por ciento del PIB en 2010, al seis por ciento en 2011 y al tres por ciento en 2013.