La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y el de Interior, Ken Salazar, entre otras autoridades, se desplazaron hoy a Luisiana para seguir de cerca las tareas de contención de la mancha de aceite, cuyos tentáculos comenzaron hoy a tocar la costa de este estado, rica en especies salvajes y en recursos pesqueros.
Ken Salazar recordó que el Gobierno ha puesto en marcha una investigación sobre las causas de la explosión y hundimiento de la plataforma petrolífera hace diez días y aseguró que 'exigiremos responsabilidades a los responsables' de este vertido.
No ocultó que la empresa concesionaria de la plataforma, British Petroleum, debe asumir su parte de responsabilidad de la contención del vertido y la limpieza de este derrame 'masivo', mensaje que ha trasladado a la cúpula de la empresa en una reunión celebrada ayer en Houston.
Napolitano se manifestó en la misma línea y dijo que el Gobierno 'seguirá presionando a BP para que responda con todos sus medios' a esta catástrofe medioambiental.
Además, recordó que 'British Petroleum es parte responsable', y por tanto se le requiere financiar los costes de la respuesta y de las operaciones de limpieza.
Según reconoció la propia empresa, el coste de las labores cada día es de unos 7 millones de dólares, aunque se incrementará cuando la marea negra impacte de pleno en la costa.
La compañía emitió unas horas antes un comunicado en EEUU en el que aseguraba que había movilizado 'todos los recursos necesarios para luchar contra el vertido', lo que incluía tanto sellar el pozo de extracción, contener la expansión de la mancha y limpiar la costa afectada.
No obstante, la respuesta que ha dado la empresa a este desastre no ha satisfecho completamente a las autoridades. El propio Gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, reveló su 'temor' de que los recursos que ha puesto sobre la mesa 'no son los adecuados para los tres desafíos a los que nos encontramos'.
Estos tres retos son sellar el pozo que está derramando el crudo en alta mar, proteger las costas de la marea negra y prepararse para una limpieza masiva de las zonas afectadas.
También la secretaria dijo 'compartir la decepción' por el hecho de que no funcionaran los mecanismos que originalmente BP tenía previstos para sellar el pozo en caso de una explosión o accidente, y que fueron los que permitieron que obtuviera los permisos para horadar el suelo marino en el Golfo de México.
Ahora, el pozo está vertiendo al mar unos 800.000 litros de crudo al día.
Napolitano indicó que BP debe poner todos los medios para solucionarlo, y mientras tanto, la prioridad es moverse rápido para proteger los ecosistemas y humedales de la costa, donde se cree que podrían ponerse en peligro unas 400 especies.
Otra de las prioridades es proteger el medio de vida de la amplia comunidad pesquera de Luisiana, la mayor del país, si se excluye a Alaska y Hawai, y que suministra el 25 por ciento del pescado que se consume en EEUU.
El Gobernador Jindal declaró ayer el estado de emergencia en Luisiana, y ha pedido a las autoridades federales ayudas financieras para socorrer al sector pesquero, especialmente a los recolectores de marisco, para atender los daños que sufran.
Desde primera hora de esta mañana, voluntarios y personal especializado patrullan por las marismas de la costa de Luisiana, en busca de zonas afectadas por el petróleo, para acelerar las tareas de limpieza.
Las autoridades coincidieron hoy en señalar que las próximas horas son críticas para proteger los hábitats costeros y poner barreras a la mancha de crudo.
No obstante, Salazar avanzó que el pronóstico meteorológico para el fin de semana, con fuertes vientos y alto oleaje, no es muy halagüeño, y podría dificultar las tareas de los equipos desplazados.
Otra de las preocupaciones es el desplazamiento de la mancha hacia el este, y su previsible llegada a la costa de Florida, lo que hizo que el gobernador Charlie Crist decretara hoy el estado de emergencia.
Debemos tomar las 'precauciones oportunas para proteger nuestros recursos naturales, playas y otros ecosistemas costeros, así como el bienestar general del estado', expreso el gobernador en un comunicado.