La nación caribeña fue devastada por un terremoto de 7 grados en la escala de Ritcher el pasado 12 de enero que causó daños entre 7.000 millones a 14.000 millones de dólares, según cálculos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Sus necesidades más apremiantes son la remoción de toneladas de escombros, y la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas, y oficinas gubernamentales y del sector privado, así como de carreteras. A ello se suma el reacondicionamiento de la infraestructura portuaria y aérea.
Varios expertos de Miami dijeron a Efe que el sector empresarial de Florida, estado en el que reside gran parte de la diáspora haitiana, puede aprovechar las oportunidades de negocios que representa la recuperación del país antillano.
'Nos interesa que todas las empresas puedan participar en la reconstrucción de Haití. Las cámaras de comercio analizan cómo las compañías deben estar listas para intervenir en el esfuerzo que habrá a nivel nacional', dijo Mario Sacasa, vicepresidente para el programa de desarrollo económico internacional del Beacon Council.
Antes de aterrizar en Puerto Príncipe, la capital haitiana, las empresas de Florida tienen que esperar a que el Congreso estadounidense determine el plan de ayuda de económica que asignará a Haití.
La administración del presidente de EEUU, Barack Obama, planea solicitar a los congresistas una ayuda de emergencia por unos 3.000 millones de dólares.
'Estamos esperando que Washington discuta el plan de ayuda, el Congreso lo determinará y entonces podremos ir a las grandes organizaciones (empresariales) para difundir el plan', indicó Sacasa que también preside la Cámara de Comercio nicaragüense-estadounidense.
Claudio Osorio, presidente y director ejecutivo de InnoVida Holding LLC., una empresa especializada en la edificación de viviendas prefabricadas, comentó que Haití necesita no sólo ayuda económica, sino asistencia técnica, empresas con equipos y conocimiento.
'Y nosotros (el sur de Florida) somos el lugar más cercano que tiene la mayor cantidad de compañías y el capital', dijo a Efe.
El empresario recientemente donó a Haití mil viviendas de 15 metros cuadrados, fabricadas con un material impermeable, resistente a huracanes y 'excelente para problemas sísmicos'.
Osorio está listo para establecerse en Haití con una factoría para poder producir unas 10.000 casas anuales.
Prevé que la factoría estará operativa a finales verano y no se limitará únicamente a viviendas, ya que planea participar en la construcción de edificios, hospitales y centros educativos.
Su empresa trabajará con el gobierno haitiano, el sector empresarial y la agencia estadounidense Overseas Private Investment Corporation (OPIC).
'Todas las personas que provean productos que ayuden en la parte de infraestructura, de viviendas y edificios tienen oportunidades ilimitadas de negocios. Ese trabajo de reconstrucción va a tomar mucho tiempo', pronosticó el empresario.
José Francisco Terán Callejas, ex director del National Institute of Building Sciences de EEUU, también consideró que es importante que el sur de Florida participe en la reconstrucción y debido a la magnitud de lo se requerirá, necesita un plan de acción.
La reconstrucción de Puerto Príncipe, explicó, se debe planificar muy bien porque se encuentra sobre una falla tectónica por lo que las autoridades haitianas tienen que realizar estudios geológicos muy completos.
La descentralización es otro de los aspectos a tener en consideración para evitar que la ciudad no concentre tres millones de personas.
Para llevar a cabo ese proceso, Terán Callejas apuntó a que en el sur de Florida existen expertos en el campo de salud, desarrollo turístico, geofísicos, especialistas en huracanes, empresas de venta de materiales, de servicios y de ingeniería.