El canciller brasileño, Celso Amorim, representó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el acto celebrado en el Palacio Itamaraty, donde se lleva a cabo el velatorio de Da Costa, cuyo féretro, escoltado por la guardia de honor de la Marina brasileña, fue cubierto con la bandera de la ONU.
Da Costa simbolizaba 'el camino para aquellos que desean hacer el bien al prójimo', dijo Amorim sobre el diplomático fallecido, a quien exaltó como 'un ejemplo' para todos los funcionarios de la ONU en misiones de paz.
Agregó que Da Costa, de 60 años, 'será recordado con mucha nostalgia, pero también con mucho orgullo'.
La subsecretaria general del Departamento de Apoyo Logístico de la ONU, la argentina Susana Malcorra, también presente en el homenaje, valoró los 41 años de servicio de Da Costa en la ONU, organización con la que trabajó en misiones de paz en países como Kosovo, Liberia o Haití.
Da Costa fue nombrado jefe adjunto de la Minustah en noviembre de 2006 por el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan, y murió en el devastador sismo de Haití junto a su superior inmediato, el tunecino Hédi Annabi.
'La esperanza de un mundo mejor existe por seres humanos como él', aseguró Malcorra, quien también señaló que el pueblo y el Gobierno brasileños 'siempre han sido muy generosos en su apoyo por conseguir la paz' en regiones del mundo en conflicto.
Tras la ceremonia oficial se abrieron las puertas del velatorio para que amigos y público en general pudieran rendir un último homenaje a Da Costa.
El féretro del diplomático llegó esta mañana a Río de Janeiro y mañana será trasladado a Nueva York, donde el sábado recibirá sepultura.
Esta misma tarde en Brasilia, Lula y los mandos militares rendirán homenaje a los 18 cascos azules brasileños que también murieron en el terremoto que devastó Puerto Príncipe y otras ciudades haitianas, tras lo cual los féretros serán enviados a sus lugares de origen.
- Terra
