Al mismo tiempo se espera para hoy la llegada a Montreal de los primeros 100 canadienses evacuados de Haití, donde el pasado martes se registró un fuerte terremoto que ha devastado la capital, Puerto Príncipe, y ha dejado miles de muertos y heridos.
El ministro de Defensa canadiense, Peter MacKay, dijo hoy durante una conferencia de prensa que a últimas horas de hoy zarparán las fragatas Halifax y Athabasca con una carga de ayuda humanitaria y se espera que lleguen a Haití en cuatro o cinco días.
Además, un avión C17 y un C130 Hércules de las fuerzas aéreas canadienses partieron a primera hora de hoy con material, así como personal médico, ingenieros y equipos de búsqueda y rescate.
Un segundo C17, uno de los mayores aviones de carga del mundo, volará hacia Puerto Príncipe a última hora con más equipos.
MacKay explicó que componentes de la fuerza de acción rápida humanitaria del Ejército canadiense (conocida como DART) serán desplegados en Haití, especialmente los equipos especializados en purificación de agua.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Lawrence Cannon, dijo durante la misma conferencia de prensa que ha mantenido conversaciones con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, para coordinar la ayuda canadiense a Haití.
Según Cannon, Clinton afirmó que una de las prioridades de Washington es reparar los daños sufridos en el aeropuerto de Puerto Príncipe para permitir la llegada y salida de aviones comerciales con el fin de acelerar las labores de evacuación.
Cannon también declaró que hoy hablará con su homólogo brasileño, Celso Amorim. Brasil es el mayor contribuyente a la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH).
Al menos tres canadienses han muerto en el sismo de Haití, entre ellos una enfermera que había llegado a Puerto Príncipe 90 minutos antes del terremoto para establecer una clínica rural.
Pero Cannon advirtió que la cifra de muertos ascenderán con toda seguridad a medida que prosigan las tareas de rescate. Un número sin determinar de canadienses, entre ellos varios agentes de policía, se encuentran desaparecidos desde el terremoto.
Unos 6.000 canadienses vivían en Haití en el momento del desastre.
- Terra
