Juan López de Uralde, arrestado durante 20 días en Copenhague, explicó tras su liberación que él y los otros tres ecologistas detenidos han 'pagado el pato' de la mala organización de la conferencia, que se celebró del 7 al 18 de diciembre. Lamenta la 'represión' sufrida por las organizaciones sociales y asegura que fueron víctimas de que la cumbre 'concluyera sin un acuerdo real'.
López de Uralde sostiene que la facilidad con la que tres de los activistas liberados irrumpieron en la cena de gala que la reina Margarita de Dinamarca ofreció a los jefes de Estado y de Gobierno 'puso en evidencia' a la presidencia danesa.
'Con todo lo que habían invertido en seguridad, llegamos nosotros y nos colamos sin problemas en el evento que debía haber sido el más seguro de todos', afirmó.
El director de Greenpeace en España afirmó que está 'muy contento de estar fuera' y agradeció las muestras de apoyo que se han sucedido en España y que, en su opinión, han agilizado su puesta en libertad.
'Si no hubiéramos tenido tanto respaldo, habrían dejado que nos pudriéramos ahí dentro', dijo.
Una treintena de personas, entre miembros de Greenpeace y familiares, recibieron a los cuatro activistas con aplausos y vítores a las puertas de la cárcel de la capital danesa.
Libertad, un día antes de lo esperado
La puesta en libertad de los cuatro detenidos se adelantó así en un día a la fecha tope que tenía la policía danesa para ponerlos a disposición judicial, algo que se esperaba que ocurriera el jueves.
El tribunal municipal de Copenhague puso así fin al periodo de prisión preventiva de los cuatro detenidos, pero mantiene los cargos de allanamiento de morada, suplantación de autoridad pública y falsificación de documentos.
La justicia danesa debe fijar aún el inicio del juicio de López de Uralde y de sus tres compañeros.
El director de Greenpeace en España explicó que no esperaban pasar tanto tiempo en prisión, dado que la misma noche de la detención, un policía les tranquilizó diciéndoles que no habían cometido 'ningún delito' y que un día después se les expulsaría de Dinamarca.
'Pero parece que al día siguiente alguien de arriba decidió castigarnos y dar ejemplo', apuntó.
López de Uralde explicó que se siente 'muy emocionado y agradecido' al haber tenido noticia tras su liberación sobre las movilizaciones que Greenpeace ha organizado para reclamar el fin de la reclusión de los cuatro activistas.
En ese sentido, señaló que 'lo peor' de sus casi tres semanas en prisión ha sido la 'incomunicación' y el no poder 'valorar ni analizar' lo que les estaba pasando.
Señaló que tanto él como sus compañeros pasaban los días 'con las orejas abiertas', atentos a cualquier información que otros presos, que sí tenían acceso a los medios de comunicación, les 'gritaban' de unas celdas a otras.
Así fue como supo de la recogida de 50.000 firmas puesta en marcha por la organización ecologista.
'Salgo muy orgulloso del apoyo que nos ha brindado Greenpeace', agregó.