España terminó 2009 en recesión (-0,1% en el cuarto trimestre y -3,1% en el año), aunque el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, optimista por principios, confía en que ya haya crecimiento en lo que va de 2010.
Alemania, uno de los motores europeos, también dio un paso atrás al estancarse su economía al final de año, y las cifras del PIB demuestran que la recuperación de Europa ha perdido fuelle en el último trimestre de 2009.
En la palestra económica ha irrumpido el Rey Juan Carlos, que se ha entrevistado con la ministra de Economía, Elena Salgado, y los líderes sindicales, dentro de su idea de buscar 'grandes acuerdos' que saquen a España del atolladero económico, intervención que no ha entusiasmado ni al PSOE ni al PP, refractarios por el momento a un pacto de Estado para superar la crisis.
El Gobierno se ha preocupado de dar buena imagen exterior de la economía española, y en evitar que se meta a España en el mismo saco que a Grecia, en cuidados intensivos económicos por su creciente deuda y déficit. Zapatero estima que la reunión extraordinaria de líderes de la UE para apoyar solidariamente a Grecia, ante el miedo de contagio a otros países del euro, ha demostrado que España no está igual que los helenos y mantiene su 'solvencia'.
La gira informativa de los responsables de economía por Londres y París ha servido para vender solvencia a los mercados y los medios de comunicación financieros y tratar de evitar batacazos bursátiles como el que ocurrió en Madrid la semana anterior.
En el plano interno, empero, el ministro de Fomento, José Blanco, fustigó a los especuladores internacionales porque a su juicio hay 'maniobras turbias y resistencias claras' para que se regulen y controlen los mercados, al aludir a los supuestos ataques que hicieron tambalearse a la bolsa española.
Dos buenas noticias
Las agencias de calificación de riesgo Fitch y Moody's consideran que la economía española sigue ofreciendo garantías y calificaron su deuda soberana con la máxima categoría 'AAA', certificando que la situación de España y Portugal no es igual que la de Grecia.
El Banco de España aplaudió las medidas anunciadas por el Gobierno para reducir el déficit público y recordó sus advertencias sobre la necesidad de un programa de disciplina fiscal.
Zapatero niega que haya cambiado de rumbo en los últimos tiempos con sus anuncios de austeridad y reformas laborales y anunció la prórroga por seis meses más de las ayudas de 426 euros a los parados que hayan agotado el subsidio, lo que beneficiaría a unas 200.000 personas más.
Quizás se busca calma social, una calma que se puede ver comprometida con las reformas laborales anunciadas, aunque hay cierto clima de optimismo en que el diálogo social, fallido en 2009, se recomponga a toda prisa.
Las principales patronales, CEOE y Cepyme, y los sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO, han alcanzado un principio de acuerdo en materia de negociación colectiva hasta 2012, con subidas salariales entre el 1 y el 2,5% y con revisión salarial anual.
Ejecutivo, patronal y sindicatos acordaron trabajar intensamente para terminar antes de que acabe abril un acuerdo de reforma laboral que garantice el empleo, primer los contratos a los jóvenes y aumente la competitividad empresarial.
Los sindicatos, contra el "pensionazo"
Pero el mero anuncio del 'pensionazo' ha roto aparentemente el idilio del gobierno con UGT y CCOO, que lo consideran un 'inmenso error' de Zapatero y han convocado manifestaciones de rechazo entre el 23 de febrero y el 6 de marzo en las principales ciudades españolas.
El Congreso convalidó como proyecto de ley el decreto-ley de Fomento para regular el tráfico aéreo, una victoria de Blanco que pretende beneficiar al sector aéreo y al turismo, y que enmarcará las negociaciones entre AENA y los controladores en la nueva normativa.
La semana bursátil
Tras la catastrófica semana anterior, la Bolsa de Madrid subió esta semana el 1,21%, gracias a la recuperación de los grandes valores, sobre todo bancos, y en la línea de los parqués europeos.
E Dow Jones neoyorquino ganó el 0,87%, mientras que los mercados asiáticos y los latinoamericanos avanzaron en general.
El euro mantiene cerró la semana en 1,3572 frente al dólar, su nivel más bajo en nueve meses, y el petróleo cotizó al alza y cerró en Londres y Nueva York en torno a 73-74 dólares/barril.