Según la agencia local Kyodo, la Policía halló esta mañana cuatro cuerpos en una vivienda de Kashiwa, donde además localizaron inconsciente al presunto autor de los hechos con la ropa manchada de sangre.
La cadena de televisión japonesa NHK indicó que los policías acudieron a la casa después de recibir una llamada, en la que ese hombre de 77 años aseguraba haber matado a toda su familia.
Los fallecidos son la esposa del presunto asesino, de 75 años, su hijo, de 49, su nuera, de 44, y su nieta de cuatro años, que vivían en la misma casa.
Los agentes hallaron los cuerpos de los tres adultos en la casa principal, mientras que el cadáver de la pequeña se encontraba en la segunda planta de un anexo de la vivienda.
La Policía explicó que los cuatro cadáveres presentaban golpes en la cabeza presuntamente provocados con un martillo que encontraron en la cocina de la vivienda.
El anciano fue trasladado al hospital porque se le encontró inconsciente cerca de un teléfono en el edificio principal de su casa, tras lo cual fue interrogado por la Policía.
El hijo del presunto asesino era un profesor de instituto de Kashiwa que desde mayo se encontraba de baja por enfermedad.