El portavoz de la Procuraduría (Fiscalía) General de Justicia del Estado de Chihuahua, Eduardo Esparza, explicó a Efe que los asesinos llegaron encapuchados al lugar en una furgoneta, se bajaron, entraron en el local y abrieron fuego de forma indiscriminada contra los presentes.
Según Esparza, la policía recibió una llamada a las 22.20 horas locales (04.20 GMT) del jueves con la información de que se acababa de producir un crimen en un bar situado en la esquina de la Avenida 20 de noviembre y la calle 33 de la capital estatal, en una zona céntrica y transitada de esa población.
Al llegar al establecimiento, llamado Río Rosas, los agentes encontraron los cadáveres de las once personas y atendieron a los heridos.
Las víctimas fueron identificadas como Israel Quezada Márquez, Gilberto Iván Salcido Chávez, Carlos Espino Ortega, Marcos Francisco Tarin Chávez, Raúl Flores Alonso, Martín Ortiz Gómez, José Luis Chávez Guzmán, Omar Arturo Fierro Treviño, Jesús Francisco Coronel Sáenz, Jesús José Rivera Mendoza y David García Monroy.
Esparza explicó que David García Monroy es 'un periodista de toda la vida' que trabaja para el Diario de Juárez, aunque descartó que el informador fuera el blanco del atentado, que calificó como 'indiscriminado'.
'De acuerdo a los testimonios que hemos recogido, cuatro hombres encapuchados llegaron en una camioneta y empezaron a disparar sin mediar palabra', dijo Esparza.
El funcionario explicó que 'todavía se desconoce a quién iba dirigido ese atentado', perpetrado con fusiles automáticos R-15 y AK-47.
Sin embargo, por sus características, todo apunta a que fue una acción del crimen organizado.
El pasado 16 de agosto Chihuahua fue escenario de un hecho similar en la tranquila población turística de Creel, donde varios hombres armados asesinaron a trece personas, entre ellos menores, que acudían a una fiesta familiar.
La violencia en ese estado mexicano, no obstante, se centra en Ciudad Juárez, localidad fronteriza con El Paso (Estados Unidos), famosa por los homicidios contra mujeres (feminicidios).
Allí, la violencia, sobre todo la que se adjudica a las mafias criminales, se ha cobrado la vida de un millar de las cerca de 3.600 registradas en el país, según datos extraoficiales manejados por los medios de comunicación.
El Gobierno del presidente de México, Felipe Calderón, mantiene una guerra sin cuartel contra los carteles de drogas del país, razón por la cual desplegó este año en Chihuahua a unos 3.000 agentes federales y militares, medida que ha repetido en otros estados conflictivos.