Las autoridades locales de la provincia de Sichuan cifran ya en 8.533 el número de muertos, si bien se teme que el balance siga aumentando, ya que se está procediendo al recuento del número de víctimas en otras zonas afectadas.
De hecho, aún no es posible el acceso al condado de Wenchuan, donde se registró el epicentro del seísmo y que cuenta con una población de unas 112.000 personas. En el de Beichuan, próximo a Wenchuan, el número de muertos se estima en más de 3.000 ya que el 80 por ciento de los edificios quedaron destruidos por el primer temblor y las réplicas que se sucedieron.
Li Chongxi, subsecretario del comité provincial de Sichuan del Partido Comunista Chino, que dirige el equipo de rescate para Wenchuan, se encuentra bloqueado en la ciudad de Dujiangyan. "Estamos haciendo todo lo posible, pero las carreteras están cortadas por rocas y piedras", explicó Li a la agencia de noticias estatal china, Xinhua.
Los equipos de rescate están retirando los escombros con el fin de facilitar el paso hacia las zonas afectadas por el seísmo lo más rápido posible, precisó, indicando que las comunicaciones también han quedado interrumpidas en esta zona.
Por otra parte, en la vecina provincia de Gansu ha habido al menos 48 muertos y 16 heridos graves, así como 20.000 evacuados, como consecuencia del seísmo, según el Departamento Provincial de Asuntos Civiles.
En la provincia de Shaanxi, que igualmente se encuentra junto a Sichuan, el terremoto dejó al menos 61 muertos, según las autoridades locales. De acuerdo con la Oficina Provincial de Emergencias, hubo también 176 heridos.
En total, el terremoto ha afectado a más de la mitad de las provincias y municipios del país, según precisó el portavoz de la Oficina Sismológica de China, Zhang Hongwei.
El terremoto ha multiplicado la destrucción y el caos al provocar el derrumbe de ciertos edificios, como centros sanitarios o educativos. Al menos un hospital de la ciudad de Dujiangyan y varios colegios, fábricas y edificios residenciales se derrumbaron en la ciudad de Shifang, en la provincia de Sichuan, sepultando a centenares de personas
Ocho colegios e institutos, aunque podrían ser más, quedaron destruidos por el seísmo dejando a centenares de estudiantes y profesores sepultados. En las zonas rurales del municipio de Chongqing se derrumbaron dos edificios, causando la muerte de al menos cinco niños y resultado heridos otros 120. Además, 19 estudiantes y profesores permanecen aún desaparecidos.
El caso más grave parece ser el de la Escuela de Enseñanza Media de Juyuan, situada en la ciudad de Dujiangyan, a 100 kilómetros del epicentro del seísmo. Allí, los equipos de rescate han recuperado al menos 50 cadáveres de entre los restos del edificio de tres plantas, pero tras el derrumbe quedaron sepultados casi 900 estudiantes.
Los vecinos ya han comenzado los trabajos de desescombro, logrando sacar a decenas de estudiantes del lugar, y cinco grúas trabajan ya en el lugar mientras los padres de los estudiantes esperan con impaciencia. "Algunos de los adolescentes sepultados luchaban por salir de entre los escombros, mientras podían escucharse los gritos de socorro de otros", indica la agencia china.