Para ello, tiene previsto destinar este año 1,5 millones de euros a la instalación de una veintena de islas ecológicas con contenedores soterrados. Así lo anunció ayer el alcalde de Mijas, Antonio Sánchez, quien alabó este nuevo método de gestión de los residuos sólidos urbanos, con el que paulatinamente se irán retirando los contenedores en superficie, «puesto que el Ayuntamiento seguirá construyendo un buen número de islas en esta legislatura».
De momento no hay fecha de inicio del plan. De hecho, ahora se están ultimando los estudios para determinar el reparto y la ubicación exacta de las islas ecológicas en cada uno de los tres núcleos urbanos del municipio, así como las especificaciones que recogerá el pliego de condiciones por el que se regirá un concurso público para determinar qué empresa se hará cargo de su instalación.
La sustitución de contenedores en superficie por los soterrados no será el único método de implantación. Las nuevas promociones de viviendas estarán obligadas a contar con islas ecológicas. Una exigencia que quedará reflejada en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que incluirá una normativa para los nuevos desarrollos urbanísticos, de modo que las islas serán una más de las infraestructuras que deberán construir, junto a elementos como alumbrado público, viales, acerados o conducciones de los distintos servicios.
Antes de apostar por las islas ecológicas, el Ayuntamiento también barajaba la posibilidad de implantar la recogida neumática de basura, un sistema basado también en el uso de contenedores soterrados, aunque con la novedad de que estarían conectados con una central mediante una red de canalizaciones subterráneas por las que viajarán los residuos gracias a la aspiración por aire que ejercerá la central. Sin embargo, esta iniciativa se ha desechado dada la complejidad de su puesta en marcha en el municipio.