El control de velocidad de las motocicletas, un tipo de vehículo cuyo uso se multiplica en la etapa veraniega, se complica para los agentes de seguridad encargados del cumplimiento de las normas de circulación y los límites de velocidad, ya que los conductores se las ingenian para evitar el control de los radares.
Los hay que acuden al rudimentario procedimiento de colocar un pañuelo en el borde de la matrícula de manera que el movimiento les hace ondear y tapa la placa de matrícula. También está la cadena antirrobo colocada justo sobre los caracteres. Últimamente la Policía ha detectado nuevos trucos como el de hacer variar el ángulo de la placa de matrícula con una varilla situada en el manillar del vehículo o, simplemente , con un palomilla en la placa porta matrícula.
Los hay que colocan un motor eléctrico que se activa con un pulsador colocado en un lugar accesible al piloto y oculta totalmente la placa y tampoco faltan los que sustituyen las bombillas de iluminación originales por otras de alta intensidad que reflejan la luz y dificulta la lectura de la matrícula.
La Policía Municipal denuncia este tipo de conductas que aumentan el riesgo de accidente.