'Barcelona aparece en prácticamente todos los videos o revistas de 'skate'. Y no es por casualidad, lo increíble de esta ciudad es que tiene todos los tipos de terreno que existen para patinar. ¡Parece que la hayan diseñado con ese propósito!'. Las palabras de Iskender Levent, un veterano patinador inglés de 34 años, reflejan la reputación que tiene la ciudad para este colectivo en el extranjero. De hecho, existen multitud de páginas en Internet sobre Barcelona, donde se pueden encontrar desde relatos de viajes en grupo hasta mapas de la ciudad con fotos de las mejores zonas donde poder patinar.
La alta estima que tienen los 'skaters' de todo el mundo por la capital catalana no se debe únicamente a sus condiciones urbanísticas, sino también por ser una ciudad atractiva y, sobretodo, asequible. 'Un vuelo cuesta alrededor de 50 euros, alquilar un apartamento pequeño otros 20 más por persona y día. Y a partir de ahí, sólo se necesita dinero para el Metro y la comida. En total, me gastaré unos 450 euros en nueve días'. John Connis, 'skater' de Weston (Inglaterra) de 19 años, sueña con la llegada del mes de abril, cuando aterrizará por cuarta vez en Barcelona.
Su popularidad es tan alta que incluso las personas que no la han visitado conocen sobradamente la existencia del Macba, de la Estación de Sants -otro lugar de culto antes de que entrara en obras- o de multitud de plazas o estaciones de metro. Iskender Levent, por ejemplo, conoce de sobras que 'el Macba cierra todos los martes, el mejor día para poder patinar porque no hay policía'. Pero su conocimiento va más allá y asegura que 'los días de cada día, cuando las patrullas ya se han ido, suelen reaparecer sobre las once de la noche para desalojar la plaza'.
Aunque Barcelona no tenga todavía rival como destino para los 'skaters', nada es eterno. Más aún cuando las actuaciones contempladas por la Ordenanza de Civismo se endurecen cada año. En el 2006, se impusieron un total de 188 multas, cifra que en 2007 aumentó hasta las 288 y que previsiblemente aumentará este año, según fuentes del Ayuntamiento. La multa lleva asociada el decomiso de la tabla, que puede recuperarse al pagar la sanción y el depósito.