Auspiciada por el Comité Cidadán de Emerxencia, la marcha partió a las doce del mediodía del Puerto de Curuxeiras, durante una hora recorrió el Ferrol Vello y el barrio de A Magdalena, y de allí se dirigió al Ayuntamiento, donde los manifestantes se unieron a los miembros del colectivo que llevaban cuatro días encerrados en el consistorio, como medida de protesta y presión para exigir la retirada de Reganosa.
En esta cita, a la que estaban invitados 44 colectivos de toda Galicia, los participantes corearon eslóganes contra la planta de gas, solicitando en todos ellos su traslado y demolición. Los opositores ya han avanzado que proseguirán con otras acciones de protesta en las próximas semanas; y, de hecho, este pasado sábado organizaron otra cacerolada, por la llegada de un gasero a la terminal.
El Comité de Emerxencia insistió en que 'se trata del mayor escándalo de corrupción política, económica y mediática de la democracia', y alertó de que, de no ser paralizada su actividad, 'puede llegar a convertirse en una enorme tragedia'. Esta organización apuntó que 'tras ocho años de lucha, en la actualidad existen nuevas amenazas: la voladura del canal de entrada a la ría, la ampliación de la capacidad de regasificación, o el transporte de gas natural licuado en los camiones cisterna'.
El departamento de Industria de la Xunta aclaró que no es el momento de debatir su ubicación, sino de hacerla más competitiva.