El hecho fue denunciado ayer por «Ciudadanos y ciudadanas por el cambio», que aseguró en un comunicado que la construcción histórica «ha desaparecido víctima de la piqueta depredadora del ladrillo, que últimamente anda muy activa», y por la dejadez de la concejalía de Urbanismo, «más preocupada por otros menesteres más lucrativos».
Para esta asociación, la destrucción del edificio, situado a las afueras del municipio en la margen derecha de la carretera de Carabanchel, «se podía haber evitado» si el Ayuntamiento hubiera incluido su rehabilitación «en la memoria de este plan de desarrollo urbanístico» o lo hubiese «adquirido para patrimonio municipal o para mantenerlo como una edificación singular y como un elemento decorativo e histórico».
La construcción no estaba catalogada en el Plan General de Ordenación Urbana de Leganés (PGOU) como una edificación a conservar, pero, según el colectivo ciudadano, está avalada «por la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, por ser una edificación que contaba con más de 100 años».
La plataforma vecinal ha encontrado semejanzas con la demolición en noviembre de la capilla del Cristo del Humilladero (del siglo XVI), de su bodega (siglo XVII) y de varios elementos arquitectónicos, durante los obras realizadas en la Finca de Mora.
Según el informe técnico del departamento de Infracciones Urbanísticas, en aquella ocasión, su propietario, Manuel B. G., sólo tenía licencia para «la consolidación y rehabilitación de la edificación existente, exclusivamente en el ámbito de la edificación destinada a capilla, coro de capilla y bodega». Por ello, las obras en la finca fueron paralizadas y al dueño se le abrió un expediente sancionador que aun está pendiente de resolución.